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CIUDAD DE MÉXICO, 14 de noviembre de 2025.- El Pleno del Poder Judicial de la Ciudad de México reeligió como su Presidente al magistrado Rafael Guerra Álvarez, quien detentará el cargo hasta el 31 de agosto de 2027.
Guerra Álvarez obtuvo 60 votos del Pleno conformado por 79 magistrados. Mientras que Arturo García registró un voto, al igual que la magistrada, Celía Marín, por su parte, el penalista Ramón Alejandro Sentíes acaparó 6 votos y Rosalba Guerrero, 10 votos.
El Poder Judicial de la Ciudad de México (PJCDMX) se encuentra en una "oportunidad profunda" para refrendar una justicia "humana, moderna, sensible y respetuosa de la dignidad", según declaró el magistrado Rafael Guerra Álvarez durante su presentación de motivos ante el Pleno.
Destacó a la base trabajadora como los cimientos y la fortaleza de la institución. Bajo la premisa de que "por encima de todo está la base trabajadora", abundó que sus propuestas en materia laboral se enfocan en garantizar la dignidad de quienes sostienen al PJCDMX.
Esto incluye promover entornos de trabajo seguros, estables y un trato digno, asegurar remuneraciones justas, y establecer un respeto irrenunciable a los derechos adquiridos y a la libertad sindical.
En cuanto a la perspectiva de género, resaltó la autorización para la creación de la Unidad Violeta, destinada a atender todas las materias de las mujeres que sufren violencia.
Anunció que continuará con la capacitación obligatoria en género y derechos humanos al interior del Poder Judicial, impulsará la erradicación de estereotipos dentro de la institución y fomentará la participación y liderazgo de las mujeres.
Consideró que la oralidad se presenta como la mejor forma de estar cerca del pueblo, funcionando como una "casa de justicia con paredes de cristal" que permite a la ciudadanía juzgar el trabajo judicial. La oralidad seguirá siendo el corazón de la actividad jurisdiccional.
Para lograr procesos más ágiles y transparentes, se buscará el crecimiento responsable de las unidades de gestión y la obtención de mayores recursos para aumentar el número de personas juzgadoras. Este eje también contempla la especialización en materia ambiental y la incorporación de la justicia terapéutica.
Finalmente, en un mundo digitalizado, la justicia "no puede quedarse atrás". El programa apuesta por una transformación tecnológica para derribar barreras y acercar el Poder Judicial a la gente.
Esto implica la integración gradual de la Inteligencia Artificial, la renovación total de la infraestructura de Internety la actualización de 10 mil 150 equipos de cómputo.
Otro compromiso fundamental es la consolidación del expediente electrónico como una herramienta confiable y universal, así como la agilización de trámites mediante notificaciones y firmas digitales, asegurando sistemas accesibles, intuitivos y seguros.
El Magistrado concluyó que este plan de trabajo es una ruta hacia un Poder Judicial "más humano y más fuerte", que escucha, avanza y protege la dignidad de quienes lo integran, buscando ser un ejemplo a nivel nacional e internacional.




