Visión financiera
Barbarie Consumada en Los Pinos, Impune
La Presidenta Odia a Felipe Calderón
La Guardia Nacional, Ni Se Enteró
La Denuncia de R. Gil Zuarth en la FGR
Jorge Herrera Valenzuela
Siempre hemos oído que los cambios son buenos.
La excepción se da cuando se trata de intereses personales, relacionados con lo que siguen llamando política.
En los últimos ocho años la administración pública federal ha cambiado sustancialmente, pero no para bien.
Un ambicioso, rencoroso, mentiroso y otros muchos “osos” implantó su “cuarta transformación” y comprometió a la elegida por él, sucesora en Palacio Nacional, a ser la arquitecta de un supuesto “segundo piso”.
Entre las muchísimas barbaridades consumadas, desechó ocupar la residencia presidencial de Los Pinos. Consideró que era mejor vivir como rey y se fue a Palacio Nacional. El único presidente latinoamericano que vivió en un palacio.
Ese departamento, de absoluta privacía, fue construido por órdenes del presidente en turno y él lo inauguró…nada más, nada menos, que ¡Felipe de Jesús Calderón Hinojosa!
Desde 2006 cuando el candidato PANista ganó en las urnas, sin que se cayera el sistema, le llamaron “espurio”. Los simpatizantes del perdedor siguen insistiendo que “hubo fraude electoral”.
El tabasqueño quedó traumatizado y jamás ha perdonado al michoacano. La derrota costó, sigue costando, la paralización del progreso en todo el País.
Transcurridos tres sexenios, 18 años, Calderón Hinojosa está colocado como el destructor nacional, el más corrupto, autor de todos los problemas que los morenistas no pueden resolver. En los dos años del Gobierno Claudista que haya deseos de superar los males que le imputan, con o sin razón, al michoacano.
OLVIDA QUE ES PRESIDENTA
Acaba de iniciar el jueves su tercer año de gobierno la doctora en Ciencias, Claudia Sheinbaum Pardo. No quita el dedo del renglón para atacar al PANista que derrotó al hombre hoy dedicado a producir libros en serie, como si fueran enchiladas de mole, domingueras, para defender a su primogénito y al sinaloense Rubén Rocha Moya, “víctimas de callanescas y hechizas acciones de Estados Unidos”.
Claudia Sheinbaum Pardo sigue sin entender, sin razonar, que es la Presidenta de México no es una ciudadana común y corriente. Habla, ataca, califica, descalifica y no acepta ser criticada.
Camina igual que su antecesor y protector, habla en los mismos términos y se remonta a un sexenio que concluyó hace ¡14 años! Demuestra su odio hacia Calderón Hinojosa, cuando repite, como periquito, que el michoacano no tiene vergüenza al haber nombrado a Genaro García Luna como Secretario de Seguridad y ella se muerde la lengua, porque protege abierta y totalmente a la pandilla sinaloense, que encabeza Rocha Moya, acusada en una Corte de Nueva York por supuestos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Si fuese ciudadana sin la investidura presidencial, la doctora Sheinbaum, adelante con sus críticas. No le importa tutear al expresidente Calderón al declarar: “llegas al poder con un fraude electoral y hablas de democracia”.
Claudia y el tabasqueño no pierden oportunidad para violentarse contra Calderón Hinojosa, quien participó en el Foro América Libre 2026 y fue cuestionado por sus declaraciones.
Estamos acostumbrados a oírle decir que la violencia criminal en Sinaloa, es por culpa de la injerencia extranjera.
Los sucesos sangrientos en las escuelas de Torreón, de Ciudad Victoria, de Chiapas y otras entidades, son producto de las redes sociales.
Reitero, desde Palacio Nacional, que en Chihuahua se violó la soberanía nacional al desmantelarse laboratorios de narcos. Protesta porque no le informaron, sus colaboradores de un evento en Querétaro con asistencia del Embajador de Estados Unidos, R. Johnson.
LAS CALZADAS DE LOS PINOS
En el sexenio de don José López Portillo se inauguró la Calzada de los Presidentes, en el interior de la residencia presidencial de Los Pinos, como testimonio de reconocimiento a quienes jefaturaron en el País, desde 1934. Ocho estatuas de bronce fueron colocadas: de Lázaro Cárdenas del Río hasta la del mismo López Portillo.
Ese programa prosiguió con los tres últimos presidentes PRIistas y continuaron con los primeros tres del presente Siglo XXI: Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña. Dos “de la alternancia” y el tercero representó, fatalmente, el retorno del PRI a Los Pinos.
Durante el mandato de Vicente Fox Quesada surgió otra Calzada, a la que se denomina Camino a la Democracia, donde están colocados los bustos del izquierdista ingeniero Heberto Castillo Martínez, el PRIista Luis Donaldo Colosio Murrieta y el PANista Carlos Castillo Peraza. Tres representantes de diferentes ideologías.
Fox Quesada informó, en marzo de 2004, que posteriormente estarían lo bustos de José Vasconcelos, Manuel J. Clouthier, Narciso Bassols, Daniel Cossío Villegas, Jesús Reyes Heroles, Octavio Paz y Javier Barros Sierra. Fue tan solo un proyecto.
En los espacios verdes de Los Pinos el visitante encontrará estatuas y bustos de Miguel Hidalgo, José María Morelos, Benito Juárez, Melchor Ocampo y Sebastián Lerdo de Tejada.
En el Complejo Cultural Los Pinos, CCP, las visitas de turistas nacionales y extranjeros son atractivas, pues hay diversas actividades y se montan exposiciones.
LA NATURALEZA Y LOS VÁNDALOS
A Felipe Calderón, segundo militante del PAN y egresado de la Escuela Libre de Derecho, durante los últimos catorce años, le llueve en su milpita.
La madre naturaleza, en julio de 2025, derrumbó de su sitial la estatua del presidente michoacano y ni doña CSP ordenó que la volvieran al lugar correspondiente, como tampoco el director del CCP procedió a cumplir con su trabajo.
Después, un año y dos meses, “decapitaron” a Felipe Calderón. Bueno, cercenaron la cabeza a la estatua.
Imposible restaurar la escultura de Ricardo Ponzanelli, cuesta mucho dinero y no hay presupuesto. ¡Imagínense lo que diría el tabasqueño!
El pasado 30 de septiembre, un grupo de “indignados” extrabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro hicieron una manifestación para protestar por asuntos laborales pendientes de solución y al final determinaron ir a la exresidencia presidencial y como auténticos vándalos, entraron directamente a donde estaba tirada la estatua de Calderón Hinojosa.
El plan fue premeditado. Los autores del barbarismo llevaban instrumentos para hacerlo y consumaron su acto de barbarie. Salieron de Los Pinos, con la misma facilidad que entraron.
La pregunta obligada: ¿Por qué los elementos de la Guardia Nacional, encargados de la seguridad y vigilancia, no intervinieron?
¿Existe algún reporte oficial? ¿Los funcionarios responsables del Complejo Cultural Los Pinos, estaban en sus oficinas, no se percataron del ruido que produce cercenar el metal?
CONDENA PRESIDENCIAL Y…
La reacción en Palacio Nacional se concretó a condenar la barbarie de un grupo de personas. CSP dijo no estar de acuerdo con actos violentos, expresó que no se justifica la violencia, venga de donde venga.
Nada se escuchó sobre abrir una carpeta. No se dijo que habría una investigación, pues la estatua es un bien nacional, es patrimonio cultural y fue costeada con dinero del pueblo, no precisamente el pueblo bueno y sabio.
Y…duró el golpeteo de la presidenta Sheinbaum Pardo contra Felipe Calderón por sus declaraciones en el Foro América Libre 2026, celebrado en la Ciudad de México, al cuestionarlo por no tener vergüenza para hablar de democracia. “No tiene autoridad moral para hablar de democracia y seguridad” y por supuesto, CSP, citó a García Luna.
En esa misma intervención la presidenta condenó que Calderón Hinojosa haya ordenado el cierre de Luz y Fuerza del Centro. Dicho final de la empresa fue el 11 de octubre de 2009 y en el sexenio pasado se reconocieron derechos de los extrabajadores, quienes siguen movidos por los líderes en busca de más prerrogativas.
Y…el abogado y exlegislador Roberto Gil Zuarth presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República, pues el hecho constituye un delito federal, independientemente de otras instancias que habrán de intervenir.
Y…la señora Ernestina Godoy Ramos, titular de la FGR, nada ha informado al respecto ni está abierta la carpeta correspondiente; tal vez no le interese ver lo que hay grabado en las cámaras de seguridad en que aparecen “los decapitadores”, para identificarlos y ordenar su detención.
Estoy seguro de que no habrá detenidos y la decapitada estatua se quedará así, mientras la científica y el prolífico escritor tabasqueño tengan el sartén por el mango.




