CIUDAD DE MÉXICO, 29 de marzo de 2019.- El robo en todas sus modalidades es uno de los delitos más cometidos en la Ciudad de México y cuenta, por un lado, con un bajo índice de denuncia y por el otro, una alta tasa de impunidad.

Pese a que las denuncias poco han aumentado, la incidencia de robo, principalmente a mano armada, ha incrementado exponencialmente, tanto a automovilista, como a cuentahabiente y en transporte público.

La alta saturación de vehículos ha puesto el escenario ideal para el robo a mano armada a automovilistas, ya que los delincuentes ocupan esta falla en la movilidad de la capital para cometer los delitos.

En este caso, los delincuentes operan casi de la misma manera, caminan entre los vehículos detenidos por el intenso tráfico en busca de los conductores que cuenten con algo de valor a la vista, que se encuentren distraídos o con la ventanilla abajo.

Una vez que los encuentran, desenfundan una pistola, en muchos de los casos réplica, y amenazan al conductor a quien toman por sorpresa y le exigen sus pertenencias, por lo regular, teléfonos celulares, carteras, bolsas de mano y en algunos casos mochilas.

Aprovechando la severa carga vehicular, los delincuentes escapan caminando entre los coches y buscan refugio cerca, dejan pasar algunos minutos y vuelven al lugar para atracar a un siguiente automovilista.

Por lo regular este tipo de robo se comete en grupos de dos o tres personas, para poder abordar a los conductores y despojarlos en segundos de sus pertenencias, aunque se han dado reportes de grupos más grandes que cometen atracos simultáneos en el mismo crucero vial.

Cifras de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, les permitieron realizar un análisis de los puntos con mayor incidencia delictiva, denunciada de manera formal, aunque es común que la gente no inicie una carpeta de investigación, pero sí lo publique en las redes sociales, no obstante, en 2018 fueron iniciadas casi diez mil averiguaciones por este delito..

Cruceros como el de Circuito Interior Río Churubusco y Eje 6 Sur, en Iztapalapa, Avenida Jalisco, y Viaducto Miguel Alemán; Constituyentes y Observatorio. En las inmediaciones del Panteón Dolores; Camino Real a Toluca al cruce con Canario, en la colonia Bellavista.

Eje 4 Oriente, Javier Rojo Gómez al cruce con Canal de Tezontle; Marina Nacional y Laguna de Términos, en la Anáhuac; Periférico y Barranca del Muerto y Avenida Revolución y Calle 4, entre otros, son los más concurridos por la delincuencia.

En cuanto al delito de asalto a transporte público, alcaldías como Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón y Coyoacán concentran la mayor cantidad de incidencias, en estos casos, los delincuentes amenazan a los usuarios y despojan de objetos de valor.

Este delito es consumado en pocos minutos y por lo regular no hay personas lesionadas, pero en muchos casos, los delincuentes accionan armas de fuego contra quien se opone a entregar sus pertenencias y esto deriva en lesiones y muerte de pasajeros.

Zonas de alto poder adquisitivo y alta afluencia de oficinas como Polanco, Anzures, Del Valle, Coyoacán, entre otras, son blanco fácil para el robo a cuentahabiente, en diversas modalidades.

Cada vez es más común que los usuarios de bancos, tras retirar fuertes sumas de dinero, sean seguidos por delincuentes y despojados con violencia del mismo apenas unos momentos después de realizar la transacción, lo que supone complicidad con los empleados, según las víctimas.

En todos los casos, el fenómeno del vengador anónimo ha tomado importancia, pues hay personas que, a pesar de estar contra la ley, se encuentran armadas y no dudan en disparar contra los delincuentes para frustrar el atraco.

El alto índice de impunidad en este tipo de delitos y en el de homicidio, hace que la delincuencia opere de manera alarmante, pero también propicia a que la sociedad se defienda, sin temor a ser detenido o enjuiciado.

Pese a que la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha reforzado la vigilancia en los puntos más conflictivos, los delitos siguen ocurriendo y la tendencia va en aumento, de acuerdo con la percepción de la ciudadanía.