CIUDAD DE MÉXICO, 23 de octubre de 2016.- Un día como hoy, hace 40 años, hizo su debut en Primera División el mejor futbolista mexicano de la historia. El 23 de octubre de 1976, el técnico de los Pumas de la UNAM, el húngaro Jorge Marik, debutó al joven delantero de 18 años Hugo Sánchez Márquez en un partido frente a los Tigres de la UANL.

El apodado Niño de Oro ingresó al minuto 23 por la lesión del brasileño Cándido y sorprendió a propios y extraños con su calidad dentro del terreno de juego, prueba de ello fue la asistencia a Cabinho para ganar el encuentro en tierras regiomontanas.

El 27 de marzo de 1977, Hugo logró su primera anotación contra América en el Estadio Azteca, posteriormente fue clave para conseguir el primera título de Liga de Pumas al derrotar en la final a Leones Negros de la Universidad de Guadalajara.

La perseverancia de Hugo lo convirtió en titular, situación a la que respondió con un campeonato de goleo y un título más de Liga (contra Cruz Azul). Estas credenciales permitieron sellar su llegada al fútbol de España con el Atlético de Madrid en 1982.

Después de tres años, el mexicano fue fichado por el Real Madrid donde fue campeón en cinco ocasiones de la liga española, siendo el máximo anotador en cuatro ediciones del torneo (85-86, 86-87, 87-88 y 89-90).

La única deuda de Hugol fue no ganar la Copa de Europa pero su legado continúa vigente hasta la actualidad al ser considerado uno de los mejores goleadores en la historia del deporte más popular del mundo.

Los últimos años de su carrera futbolística pasaron por clubes como América, Atlante y Celaya, este último donde junto a Emilio Butragueño y Michel llegaron a una final histórica que perdieron contra los Rayos del Necaxa.

Su experiencia y constancia fueron características para ser durante un largo periodo seleccionado nacional, donde disputó tres mundiales y una Copa América (subcampeón).

Amado por muchos, odiado por otros, pero lo cierto es que Hugo Sánchez puso en alto el nombre de México con sus logros individuales que continuarán para la posteridad.