Líderes de San Lázaro reconocen trayectoria de Francisco Garfias
MORELIA, Mich., 15 de febrero de 2026.- La tarde de este domingo, el aeropuerto internacional de Oaxaca se convirtió en escenario político improvisado. No hubo templetes ni micrófonos, pero sí testigos, maletas rodando y miradas curiosas en torno de un personaje afecto al escándalo.
En medio del ir y venir de pasajeros, irrumpió la figura del senador Gerardo Fernández Noroña, quien robó cámara porque se mantenía de pie con dificultad, mientras esperaba el vuelo que lo llevaría de regreso a la Ciudad de México.
Esta vez no discutía con la vehemencia que le caracteriza, ni gesticulaba con los grotescos movimientos que siempre le acompañan: solo luchaba por mantenerse de pie, en tanto que sus acompañantes estaban apostados a su alrededor.
Fernández Noroña no es un político que pase inadvertido. Desde sus años como diputado federal, ha convertido el debate parlamentario en espectáculo de alto voltaje.
Sus enfrentamientos con opositores, sus transmisiones en vivo desde curules o pasillos, y sus discursos encendidos han sido combustible constante para titulares y redes sociales.
La nota en Quadratín Oaxaca




