Hola Paisano
En el diplomático entusiasmo de los ingleses ya está definido a quién esperan como rival en su quinto partido en el Mundial de Futbol el 5 de julio en el Estadio Ciudad de México: la selección mexicana. La combinación implica para ambos equipos terminar primeros en sus respectivos grupos y ganar su siguiente juego.
La cortesía incluye la ocasionalmente insostenible consideración del otro, especialmente en futbol.
Aquel fue el pronóstico expresado durante la visita de una delegación inglesa a las instalaciones del C5, donde reafirmaron su convicción por la garantía de seguridad en la Ciudad de México y, de paso, en la capacidad de los equipos.
La expectativa de la Football Supporters’ Association es un mensaje político: la CDMX ofrece condiciones de seguridad comparables con las de cualquier sede europea. Y de eso, los ingleses tienen experiencia sobrada.
Este organismo, liderado por Thomas Concannon, colabora con autoridades para prevenir violencia en estadios y despliega embajadas itinerantes de apoyo a hinchas en torneos internacionales. Antes de recomendar un destino, evalúan riesgos, protocolos y capacidad de respuesta.
Su optimismo tiene referentes anteriores, en un despliegue de intercambio de experiencias con organismos internacionales respecto a las mejores prácticas en seguridad durante eventos masivos. Mark Roberts, jefe de la Unidad de Policía de Futbol del Reino Unido; Colette Rose, superintendente de Greater Manchester, ya conocieron la operación del C5.
Los datos y los hechos respaldan esa visión de seguridad. La Ciudad de México opera el sistema de videovigilancia más robusto de América, con 113 mil 814 cámaras enlazadas a un centro de monitoreo que integra reportes ciudadanos —a través de líneas como el 9-1-1, *765, 089 o la Línea Antiextorsión 55 5036 3301— análisis de datos y despliegues territoriales.
Esa infraestructura ha sido probada en eventos masivos. El concierto de Shakira en el Zócalo congregó a 400 mil personas, cuatro veces la capacidad del Estadio Ciudad de México, con un saldo blanco.
Una lógica operativa fortalecida por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, con la instalación del Gabinete de Coordinación de Alcaldías y Gobierno Rumbo al Mundial, con la encomienda de supervisar infraestructura y servicios, gobierno y seguridad, turismo, y programas deportivos.
El balón puede ser caprichoso y la gloria deportiva incierta; la organización institucional no. La capital entiende el tamaño del reto y ha decidido enfrentarlo con tecnología, coordinación y apertura internacional.
La esperanza —como ha ocurrido en otros mundiales— está en el quinto partido.