CIUDAD DE MÉXICO, 13 de febrero de 2020.— Aunque dejó claro que le compete a la Fiscalía General de la República (FGR) atender el caso de Emilio Lozoya con su autonomía, el presidente de México Andrés Manuel López Obrador precisó que todas las investigaciones “tienen que llevarse a cabo con amplitud y deben de ir al fondo”.

El Jefe del Ejecutivo al ser cuestionado sobre la presunta colusión de Lozoya con su antecesor priista, Enrique Peña Nieto, señaló que deberán ser los expertos en derecho quienes determinen el alcance.

“Es un tema que deben de tratar los constitucionalistas... en el caso de que los ciudadanos reúnen las firmas que se requieren, se hace una consulta y la gente dice queremos que se proceda en contra de los ex presidentes, de cuando menos Salinas para acá, yo estaría en contra pero respetaría a la gente y lo tendríamos que hacer”, apuntó.

“Los abogados tienen que resolver si aplica un juicio en contra de un ex Presidente porque nunca en la historia de México se ha juzgado a un presiente por corrupción. El caso más cercano, yo creo que el único, fue de Manuel González compadre de Porfirio Díaz”, mencionó.

En la conferencia matutina de este jueves, aseguró que hay pruebas que ya son públicas, como los encuentros del ex presidente Felipe Calderón en lo que fue la Residencia Oficial de Los Pinos.

“Se conoce hasta de una reunión del Consejo de Odebrecht en Los Pinos, ¿Qué más prueba?”, refirió.

Consideró que ninguno de los dos casos porque se busca procesar al ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) Emilio Lozoya ha prescrito, como afirman los abogados de su defensa.

“En el tiempo de Felipe Calderón se le dieron facilidades a Odebrecht para la construcción de la planta de polietileno y se les ayudó con Nacional Financiera, además con precios bajos para la obtención de la materia prima, esa es una parte porque luego se supo de que está empresa aportó recursos para la campaña del PRI”, dijo.

“De la planta en Coatzacoalcos se compra cuando se va a firmar el llamado Pacto por México, que resultó un pacto contra México, esa planta de fertilizantes se había privatizado, se abandonó la planta durante muchos años, estaba inservible, convertida en chatarra”, comentó.

Aseguró que en medio de procesos de privatización y posterior compra, como en la planta de fertilizantes, se pagó de más del valor que tenía, “alrededor de 500 millones de dólares, el caso es que se terminaron pagando alrededor de 800 millones de dólares por la compra de la llanta y por la rehabilitación, todavía hasta ahora se está concluyendo”.

El presidente López Obrador lamentó una vez más que Pemex siga endeudada por ese caso, en que se siguen haciendo pagos de los 800 millones de dólares.

Puntualizó que sobre Emilio Lozoya son dos investigaciones en curso que lleva la Fiscalía General de la República, en donde la finalidad es llevarlas ampliamente.

“Todas las investigaciones que están en curso no pueden limitarse, tienen que llevarse a cabo con amplitud y deben de ir al fondo, nosotros no podríamos en el Ejecutivo decir esto sí, esto no o en esta investigación quédate como era antes, con los más desacreditado a, que no tienen tanta influencia o que sean chicos expiatorios”, dijo.

“No sería justo ni democrático, la investigación está a cargo de la Fiscalía y el Ejecutivo no interviene como era antes, cero corrupción, cero impunidad”, apuntó.

Aseguró que su planteamiento en la toma de posesión del Ejecutivo, fue no ver hacia atrás, sin embargo, reiteró que si los mexicanos realizan la consulta y exigen juicios deberá actuarse conforme a la Ley.

“Nosotros dijimos que no íbamos a presentar denuncias contra los ex presidentes, teníamos que ver hacia adelante y no quedarnos en el pasado, lo más importante es la condena al régimen neoliberal de corrupción”, señaló.