
Prohíbe Cherán las peleas de gallos
CIUDAD DE MÉXICO, 5 de septiembre de 2016.- “Se me olvidó otra vez”, fueron las primeras notas que se escucharon al interior del Palacio de Bellas Artes, donde ya se encuentra todo listo para el arribo de las cenizas de Juan Gabriel, para que sus miles de admiradores en la Ciudad de México puedan despedirlo.
En el vestíbulo del recinto de mármol, bajo la cúpula principal, sobre una alfombra roja, en un pedestal negro rodeado de coloridas flores, será depositada por más de 24 horas la urna con los restos del Divo de Juárez.
Tres grandes coronas de flores de la Presidencia de la República, el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Instituto de Cultura engalanan el lobby del Palacio; otra más, de flores blancas enviadas por el cantante Luis Miguel, adorna el lado izquierdo.
Al frente, en un marco de tela color negro, la imagen de Alberto Aguilera Valadez ataviado en un traje blanco, cuello victoriano y hombreras pronunciadas, recuerda el vestuario que usó en el escenario la segunda vez que hizo suyo Bellas Artes.
El cantautor de música popular Mexicana se presentó en tres ocasiones en el recinto de la expresión cultural más importante del país, para su público en 1990 y 1997, y una vez más en 2013, en un concierto privado.