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CIUDAD DE MÉXICO, 17 de abril de 2018.- Senadores de la República derogaron la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 25 de febrero de 2003, y en su lugar expidieron la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.
El contenido de la minuta reforma el primer párrafo del artículo 105 y adiciona un segundo párrafo al mismo artículo de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente con el objetivo de regular y fomentar el manejo integral y sustentable de los territorios forestales, la conservación, protección, restauración, producción, ordenación, cultivo, manejo y aprovechamiento de los ecosistemas forestales del país y sus recursos.
Es decir, considera es necesario crear una nueva ley forestal a fin de promover diversos cambios estructurales en el sector forestal que atiendan los graves problemas que enfrentan actualmente los bosques en México.
El proyecto de decreto aprobado con en votación nominal con 60 votos a favor, 20 en contra y tres abstenciones, en lo general y en lo particular de los artículos no reservados, distribuye las competencias que en materia forestal correspondan a la Federación, las entidades federativas, municipios y demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, bajo el principio de concurrencia previsto en el artículo 73, fracción XXIX-G de la Constitución, con el fin de propiciar el desarrollo forestal sustentable.
Se avaló también que cuando se trate de recursos forestales cuya propiedad o legítima posesión corresponda a los pueblos y comunidades indígenas se observará lo dispuesto por el artículo 2 de la Constitución Política.
Las modificaciones consisten en incluir un enfoque ecosistémico en el manejo forestal sustentable, facultades que la ley vigente en la materia otorga a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a fin de que sean asumidas por la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Además, establece el reconocimiento del manejo forestal comunitario como una forma de gestión forestal, ante la preocupación por los problemas económicos y sociales que actualmente presentan algunas zonas forestales, al considerar que estas áreas constituyen espacios donde se encuentran los mayores niveles de disparidad, marginación y pobreza.
Prevé la creación y el fortalecimiento de las redes locales de valor, así como el establecimiento de medidas para la identificación, conservación, manejo y evaluación de atributos de alto valor de conservación; el fomento de la comercialización de productos forestales que provengan de fuentes legales verificadas y certificadas.