Un punto de vista penal
El oficialismo ya tiene ganada la elección del 2027.
Al menos en el papel.
Va por 74 millones de votos, suficientes para asegurar el control absoluto de la siguiente Cámara de Diputados y casi todos los cargos en disputa.
Un mundo:
Los restantes 12 ya los administra el partido oficial, Morena.
TODO SIN ANDY
La estrategia es muy amplia.
Ahora hay 300 distritos en el territorio nacional integrados por secciones electorales y 74 mil de ellas serán tomadas como base de operación.
Sobre ellas se desplegarán cientos de activistas del partido encabezado formalmente por Luisa María Alcalde y operadores de programas sociales.
Aquí es pertinente una pregunta: ¿dónde cabe Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización oficial y representante de quien manda en Morena?
Los controles estarán en parte gubernamental y no dependerán de Alcalde o López Beltrán, pero manejarán 740 mil elementos –diez por sección electoral– para promover afiliados y futuros operadores.
Sumarían siete millones 400 mil cuya obligación será convencer a diez votantes cada uno –promovidos, les llaman–para dar el total de 74 millones de electores en 2027.
MAYOR CRÍTICA
1.- Al virtual anuncio de Ricardo Salinas Pliego como protagonista –¿candidato presidencial?– del 2030 siguió otro anuncio: el paso de adn40 a una nueva etapa.
Bajo el mando de Benjamín Salinas Sada, vicepresidente del Consejo de Administración del Grupo Salinas, y del director del canal, Luciano Pascoe, se convertirá en “referente del periodismo crítico en México”.
Además de los nuevos contenidos, será un nuevo foro conducido por Manuel López San Martín y el espacio innovador tendrá cinco sets y más de diez pantallas apoyado con varias plataformas tecnológicas.
Y 2.- mientras el oficialismo está listo para 2030, ¿dónde está la oposición?
La respuesta deben darla básicamente Dante Delgado por MC, Jorge Romero por Acción Nacional y Alejandro Moreno, Alito, por el PRI.
Hasta ahora no se conoce su trazo más allá de críticas a las acciones gubernamentales, algunos escándalos parlamentarios y renuncias de militantes.
Con un agravante: estas dimisiones en gran medida son propiciadas por el oficialismo (Morena, gobierno) a cambio de promesas de cargos futuros.
Un dato adicional: los principales promotores de esos abandonos se dan a consejo de quienes antes dejaron el PRI y el PAN para sumarse a Morena o partidos apéndices.