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CIUDAD DE MÉXICO, 26 de febrero de 2019.- En segundo día de entrevistas a los 28 candidatos a comisionado del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), comparecen los ocho aspirantes restantes ante las comisiones de Anticorrupción, Transparencia y Participación Ciudadana, y de Justicia de la República.
En turno, el doctor en Derecho y Comunicación Política, Ernesto Villanueva Villanueva, resaltó las debilidades de la institución y expuso las soluciones que plantea, desde la premisa de que “la transparencia nunca debe ser una apariencia”, pues está convencido que el Inai debe seguir realizando ajustes permanentes.
El candidato expuso que la evolución anual de solicitudes de acceso a la información pública va a la baja: de 292 mil en 2017 a 275 en 2018; lo mismo que las solicitudes de datos personales: de 42 mil en 2017 a 39 mil en 2018. Y en lo que respecta a la resolución de una denuncia por incumplimiento de las obligaciones de transparencias pueden dilatar hasta un semestre.
Ante los senadores denunció que el Instituto carece de órgano de control interno, y ahora que le corresponde a la Cámara de Diputados, la omisión legislativa ha venido acompañada por el silencio de este organismo autónomo. Desde su punto de vista pone de relieve su indisposición a la rendición de cuentas.
Ernesto Villanueva criticó que el Inai además es un organismo carísimo, apoyado en datos de la plataforma nacional de transparencia, con cifras de 2018, cada solicitud de información cuesta a los mexicanos tres mil 820 pesos, mientras que los recursos de revisión al país cuestan 88 mil 76 pesos. “Cada nuevo solicitante adicional a la clientela de siempre implica erogar 18 mil 961 pesos”, agregó.
Abundó que el Inai ha violentado lo previsto en el artículo 1 constitucional, en cuanto al principio de legalidad, pues resulta inverosímil que en 15 años solo dos ciudadanos de pueblos originarios han ejercido su derecho de acceso a la información y solo uno ha presentado un recurso de revisión.
En cuanto a la plataforma nacional de transparencia, el aspirante a comisionado del Inai calificó la plataforma del Instituto como deficiente y complicada para los ciudadanos, la cual genera no sólo duplicidad, sino multiplicidad de solicitudes.
En su plan de trabajo propone designar servidores públicos a razón y medida de su idoneidad, vincular desde la primaria la materia de los derechos de acceso y protección de datos personales en los libros de textos, rehacer la plataforma nacional de transparencia para hacerla más fácil para el ciudadano promedio, reducir el presupuesto del Inai a lo estrictamente necesario para cumplir con sus atribuciones y someter al personal a exámenes de confianza y de control semestrales.
El aspirante destacó su experiencia ante comités colegiados, así como miembros de la junta de gobierno de Notimex y del consejo editorial de la Comisión Bicameral del Canal del Congreso.
En el caso de conflictos, el candidato a comisionado del Inai resaltó su trabajo como enviado de la Organizaciones de Estados Americanos (OEA) para coadyuvar en el diseño institucional de países como Guatemala y Honduras.