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CIUDAD DE MÉXICO, 5 de abril de 2022.- Al dar a conocer los pormenores de lo que será el 13 Congreso Internacional del Transporte (13CIT), Nicolás Rosales Pallares, presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), destacó que este 27 y 28 de abril, de la mano de los especialistas, los transportistas, autoridades y empresas del sector buscarán respuestas a la nueva forma de ver la movilidad con un nuevo paradigma empujado por la pandemia.
“Ya no podemos seguir haciendo las cosas como siempre si nos queremos recuperar de la crisis”, observó el dirigente de la AMTM. “La crisis sanitaria se convirtió en una crisis financiera y de operación de las empresas y la realidad está obligando al transportista a modernizarse y apostar por los nuevos modelos de negocio”.
Dijo que el transporte público concesionado representa 4 por ciento del PIB, reúne a 750 mil prestadores de servicios y traslada cada día a 80 por ciento de la población, números que cayeron significativamente durante la pandemia donde se llegó a tener descensos de 80 por ciento en el número de usuarios, lo que colocó al sector ante la mayor crisis económica de su historia.
“Tenemos que buscar esquemas más sustentables y sostenibles que permitan transitar hacia una mejor innovación en el transporte púbico a nivel nacional” porque, explicó el dirigente de la AMTM, “la realidad cambió para el transporte público y no volveremos a la etapa de la prepandemia; esto implicará cambios importantes de fondo y de forma en la manera cómo nos movemos en las ciudades mexicanas”.
Este 13CIT, cuyo nombre es Redefinir e Innovar la Movilidad, es la oportunidad de abrevar en las buenas prácticas que hay en otras partes del mundo y, añadió, también dar a conocer todo lo bueno que se ha realizado en nuestro país y la realidad de sus números.
Se busca que en este encuentro internacional se entienda la movilidad de una manera diferente, que se analice desde la planeación de la ciudad, del transporte mismo con una visión de futuro, donde las políticas contemplen también la movilidad con una perspectiva de género y se planteen los cambios que debemos realizar a corto, mediano y largo plazo.
Lo que la pandemia nos ha demostrado durante estos dos últimos años es la necesidad de tener espacios e infraestructura que permitan la convivencia de los modos de transporte como la caminata, el uso de la bicicleta con infraestructura segura, transporte público de calidad para que la gente deje de usar el particular, entre otros aspectos importantes.
“La ciudad tiene que cambiar para que sea más humana y más vivible, sentenció Rosales Pallares. Esta crisis representa la oportunidad para mejorar y devolver las ciudades a las personas, no sólo por cuestiones de calidad del aire y cambio climático, sino porque queremos más espacio urbano para disfrutarlas”.
Para lograr esta nueva forma de ver y hacer la movilidad de las personas en las ciudades, dijo que se necesita estar muy atentos a las innovaciones, pero también a no repetir todo aquello que no ha funcionado a lo largo de los años a nivel de la ciudad y del país.
Entre las malas prácticas expresó que ya no se puede continuar pidiendo que haya cambios sin financiamiento, que no se tome en cuenta al operador del transporte público porque es él el que presta la experiencia en el transporte público, y recordó lo ocurrido en Chile con el Transantiago donde, al tratar de realizar un cambio abrupto y sin conocimiento, hubo graves problemas.