CIUDAD DE MÉXICO, 29 de enero de 2017.- El historiador Lorenzo Meyer se define como un pesimista, no obstante, considera que hay una oportunidad para una segunda Independencia de México, con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos

Sólo que observa hay un inconveniente: la presidencia de México es ocupada por Enrique Peña Nieto, cuya falta de liderazgo compara con la de Antonio de Santa Anna.

Añade que con respecto a la situación actual que enfrenta el país con Estados Unidos, históricamente sólo ha sido peor durante la etapa que gobernó el general que perdió la mitad del territorio mexicano en el siglo 19.

Meyer fue entrevistado por Quadratín México a propósito de la publicación de su más reciente libro, Distopía mexicana, editado por Debate.

Cuestionado sobre si ha habido en la historia algún presidente estadounidense tan agresivo con México como ahora lo es Trump, responde que tal vez haya sido James Knox Polk, quien acusó a los mexicanos de agredir a estadounidenses, lo que fue falso pero sirvió para declarar hostilidades y anexarse Texas, en otra intervención militar fallida donde también fue protagonista Santa Anna.

El autor también fue consultado sobre si entre los que se vislumbra como candidatos en 2018, hay alguno que pueda hacer frente al presidente estadounidense, y su respuesta fue que sólo lo haría Andrés Manuel López Obrador, ya que el resto carece de una biografía que haga pensar serían capaces.

Empero, reconoce que al tabasqueño ya le pesa la edad y su salud.

Respecto a las distopías –un no lugar donde dominan en grado extremo los aspectos negativos del poder– explica que en México están causadas por la corrupción y la violencia.

– Con un presidente como Peña Nieto, con baja popularidad y cuestionado, ¿hay una posibilidad de revertir este pasado de desigualdad con Estados Unidos, cuando allá hay un presidente agresivo?

–No lo veo así. Es la mala suerte que nos llega este reto que hubiera llegado con cualquier otro presidente. Es nuestra mala suerte que nos llega cuando tenemos un liderazgo tan débil, tan sin legitimidad, tan inmerso en su propia corrupción que está presidiendo una etapa donde la vida institucional hace agua por todos lados, no hay casi instituciones sólidas y que valgan la pena. Es una situación donde la economía hace cuanto tiempo que no tiene vigor, por más que el TLC estaba en plenitud sirvió para qué, para concentrar la riqueza en un grupo realmente pequeño. Unas estructuras sociales, injustas, absurdas para un país que se pretendía moderno, no se puede modernizar teniendo al 47 por ciento clasificado como pobre y tener a un personaje que está entre los seis personajes más ricos del planeta [Carlos Slim], eso es insultante y es absurdo, con una educación de bajísima calidad.

– ¿Ve a alguien en la historia de Estados Unidos que se le parezca a Trump?

– No, no, no. Veo a un Andrew Jackson en el siglo 19, el que desplaza a la élite original a la heredera de los líderes que crearon la independencia, de repente les llega alguien que es una bestia que es Jackson, un hombre hecho en el combate en serio, no en el de Trump y que no respeta las formas tradicionales pero tiene mucho apoyo popular, es como la venganza de la parte más popular contra sus élites. En ese sentido Trump se parece.

– En el caso mexicano, ¿había habido una situación donde se vea que falta liderazgo?

– Pensemos en Santa Anna como líder y la violencia norteamericana de Polk, el oportunismo y demagogia de este último que provoca la guerra de tal manera que se comporta como Trump diciendo México se ha aprovechado de nosotros y no lo toleraremos. Polk dijo ‘los mexicanos han derramado sangre norteamericana en territorio norteamericano’, cuando era esa franja entre el río Nueces y el Bravo que históricamente era del lado mexicano, no era la frontera tradicional de Texas, entonces él provoca el incidente y luego nos echa la culpa; aquí se aparece a Trump, es más o menos el mismo discurso.

– ¿Santa Anna era tan débil como se percibe al actual presidente?

– Es que Santa Anna no tenía Estado y no tenía nación y ¿qué se hace cuando no se tiene esto y se es inepto? Nadie puede negar que la primera gran derrota frente a los texanos en San Jacinto fuera porque estaba durmiendo la siesta con su ejército. Ya me imagino a Napoleón que se fuera a dormir y dejara a su ejército ‘ahora échense una siestecita’, sabiendo que estaba el enemigo alrededor. ¿Eso cómo se llama? Estupidez y se supone que él era militar profesional porque había entrado de cadete desde niño, entonces es un liderazgo pésimo.

– ¿Hay algún momento donde México esté así como ahora?

– Con Santa Anna estábamos peor. Si hacemos a un lado a Santa Anna no hay uno similar, ¿quién nos golpeó así? Woodrow Wilson invade Veracruz pero lo hace contra un dictador militar que es Victoriano Huerta, no se lanza contra los mexicanos, al contrario quisiera alentar el desarrollo de México, no es contra el país sino contra esta bestia que dio el golpe militar y que fusiló al presidente legítimo [Francisco Madero] e invade Veracruz como forma de presión y no tomar a México ni nada. Este [Trump] nos está diciendo que todos los mexicanos somos los responsables unos por estar de indocumentados y violar la ley en su país y quitándole empleo a los norteamericanos pero también les dice que son asesinos, violadores y narcotraficantes y aquí en México por quitarles empleos a los trabajadores en GM, Ford y eso les causa a los pobres norteamericanos un déficit, ay pobrecitos.

– Además de las distopías descritas en México, ¿se suma Trump?

– Sí, nos llovió sobre mojado, también si tenemos suerte e inteligencia, yo diría primero suerte, podemos hacer algo positivo, podemos empezar una especie de segunda independencia frente a Estados Unidos, la herencia de Carlos Salinas que nos metió como a una parte secundaria pero pegada a la economía norteamericana. Yo siempre pienso que como una gran locomotora y un cabucito Salinas lo puso para darle una nueva oportunidad al mismo sistema que lo había llevado al poder con un fraude. Se hizo el discurso que muchos intelectuales cercanos a Salinas compraron, de que ya era hora de dejar el nacionalismo mexicano. Nunca tuve una línea positiva para eso, el nacionalismo mexicano me parecía indispensable frente al norteamericano que nunca ha dejado de existir, lo que pasa es que Trump lo ha echado por la vía tradicional, es el brutalismo del nacionalismo.

– En su anterior libro Nuestra tragedia persistente, hablaba de oportunidades perdidas en la historia.

– Me refería específicamente a (Vicente) Fox que fue una gran oportunidad histórica pero este idiota, irresponsable y corrupto la perdió.

– Ahora parece lo contrario a una oportunidad.

– Visto en corto parece que nos van a fregar con eso de que ya no llegan las inversiones, que van a ponerle impuestos a nuestras importaciones que son nuestras hasta cierto punto, los autos Ford que importamos, como si fuera nuestra son de ellos mismos nada más que usando el trabajo barato de los mexicanos aquí y las concesiones impositivas pero está a la larga es una oportunidad, nada más que tenemos a Peña Nieto.

– ¿Qué elementos ve de pesimismo y de optimismo?

– Nunca he sido muy optimista pero si alguien quiere ser optimista puede decir que esto va a poner las cosas de tal manera que en 18 el PRI no va a poder seguir, el PAN está desprestigiado por el foxismo y el calderonismo y aunque Margarita Zavala quiera… Entonces sí hay una esperanza, no sé si es izquierda o centro, pero sí para un cambio de liderazgo o proyecto.

– ¿Alguien como López Obrador puede?

– Pues sí pero López Obrador ya tiene una edad y salud, pero bueno es lo que tenemos.

– ¿No ve a Mancera?

– ¿Está usted bromeando?

 

– Háblenos de su libro Distopía Mexicana.

-¿Por qué le puse distopía? Porque la distopía es algo que no existe, que no puede existir es un sitio donde todo está mal el poder se usa para oprimir humillar y la parte más humana de los hombres. No puede existir, George Orwell la propuso, entre otros.

– ¿Estados Unidos puede llegar a ser una distopía?

– Pero no va a llegar a los excesos, se va a defender. Lo importante son las tendencias, hay países que van hacia la utopía, nunca la alcanzarán, Dinamarca u otros, siempre tendrán sus problemas y habrá su corrupción y el poder siempre es injusto, pero se acercan nosotros nos acercamos a la otra cosa, a lo opuesto.

– ¿Cuándo ha estado México más cercano a una distopía?

– Quizá en el siglo 19 cuando salimos de la guerra de Independencia y nos quedamos sin Estado, nación, invadidos, bocabajeados estuvimos cerca.

– ¿Qué nos tiene cerca ahora?

– Sobre todo la corrupción. Vamos cada vez peor, ese es el camino a la distopía, si tengo que resumirlo los índices de transparencia internacional de los últimos seis o siete años vamos bajando un escalón, vamos hacia la corrupción perfecta.

– ¿Violencia?

– Igual los últimos cálculos es que al final de Peña Nieto habrá tanta violencia o incluso más que con Felipe Calderón y la promesa fue la contraria cuando llegó, te lo firmo y te lo cumplo y vamos a poner en orden esto y no lo ha logrado. Lo único que ha conseguido es que el Ejército diga ya estoy harto.

– ¿Eso es inédito?

– No, eso sí es inédito que un general secretario de manera más o menos abierta con cierta deferencia pero dice ya estamos hartos de la corrupción e ineptitud del mando civil y si quieren que hagamos lo que no queremos hacer entonces denos otro marco jurídico.

– ¿Diría que el gobierno actual priista es de los mejores o peores?

– De los más torpes y de los más corruptos. Todos han sido corruptos, está en el ADN del PRI pero estos son torpes. Una de las razones es que el grupo que tomó el poder viene sin experiencia nacional y el salto de Toluca al Distrito Federal es mortal, no lo pudieron hacer, Toluca está muy cerquita pero a años luz de la complejidad que se tiene en el país. En Toluca no hay oposición, la corrupción es institucionalizada, no hay medios independientes, no hay quien proteste, se pueden hacer las peores barbaridades y no se protesta, y de repente se le da responsabilidad nacional. ¿De cuándo acá Peña, Luis Videgaray o Miguel Ángel Osorio Chong [que fue gobernador de Hidalgo] habían tenido responsabilidad nacional para más o menos saber lo que les esperaba?

– ¿Los medios están convertidos en una distopía?

– Nunca dio el salto completo, sí son más plurales que hace 40 años, está usted, es una prueba empírica pero no llegaron a ser lo que… Televisa nunca dio el salto y era durante un tiempo el medio más importante para la formación de la opinión pública y fue el medio que permitió que Peña Nieto fuera visto como ‘Peña Bombón te quiero en mi colchón’. La Gaviota, todo eso es Televisa, ahora está en crisis porque le salieron muchas alternativas, se pluralizó pero no porque haya cambiado. Y si uno ve ciertos periódicos nacionales y las páginas pagadas por el gobierno estamos en 1950.

– ¿La caballada de precandidatos está flaca, hay alguien que pueda enfrentar a Trump o sólo AMLO?

– Es el único que veo yo. ¿Usted ve otro?

– ¿Rafael Moreno Valle, Ivonne Ortega?

– ¿Qué hay de biografía? Hay que juzgarlos por lo que han hecho, por su capacidad de liderazgo hablará su biografía.

– ¿No los ve?

– No, a ninguno, ni merecen la confianza.