
Visión financiera
La apariencia de comprensión o de interés por la salud de la mujer puede ocultar violencia obstétrica.
Visibilizarla, tanto para las víctimas como para los médicos —que dolosa o ignorantemente— la ejercen es fundamental para erradicar un delito apenas tipificado en 2014 en México.
Engaños, amenazas o atención médica condicionada para obligar a la mujer a consentir tratamientos relacionados con su salud reproductiva son manifestaciones de este tipo de violencia que implica tratos crueles, inhumanos y degradantes.
El artículo 183 del Código Penal Federal señala que el delito lo comete quien “se apropie del cuerpo y procesos reproductivos de una mujer, expresado en un trato deshumanizado, abuso en la medicación o patologización de los procesos naturales, generando como consecuencia la pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre su cuerpo y sexualidad”.
El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) —una asociación que desde 1992 defiende los derechos reproductivos— señala que en el país tres de cada diez mujeres son víctimas.
La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021 del INEGI revela que el 31.4 por ciento de las mujeres de entre 15 y 49 años fue víctima de maltrato obstétrico, 20.8 por ciento de agresiones psicológicas o físicas y 20.2 por ciento de tratamientos médicos no autorizados.
Conocer sus manifestaciones representa la posibilidad de denunciar prácticas que pueden llevar a quien las realiza a la suspensión de la profesión y hasta tres años de prisión.
En la Ciudad de México, la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y el Código Penal la castigan hasta con seis años de prisión.
Gritos y regaños (11%), presiones para recibir métodos anticonceptivos (9.7%), preguntas no resueltas sobre el parto o el bebé (9%), cesárea sin autorización (8.6%) y desinformación sobre los motivos de la cesárea (8.6%) son las situaciones de violencia obstétrica más comunes identificadas por la ENDIREH.
Entre 2015 y 2020, la Comisión Nacional de Derechos Humanos recibió 710 quejas y emitió 47 recomendaciones por violencia obstétrica en el sector público.
En la Ciudad de México hay trabajo conjunto entre la Secretaría de Salud y la Comisión de Derechos Humanos para capacitar a médicos y personal de salud en el reconocimiento y erradicación de este tipo de violencia.
Desde el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, a través de la Línea Mujer y Familia o el Chat de Confianza, 55 5533 5533, ofrecemos apoyo psicológico y jurídico para que las mujeres vivan libres de cualquier tipo de violencia.
Denunciar es central para terminar con la impunidad