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CIUDAD DE MÉXICO, 15 de abril de 2026.- En medio de la reconfiguración del sistema judicial mexicano y a las puertas de una nueva etapa electoral, la magistrada Yasmín Esquivel Mossa planteó 11 puntos clave para mejorar el proceso de elección judicial rumbo a 2027, tras la experiencia inédita de 2025.
Durante la presentación del libro Reflexiones sobre la elección judicial 2025 en México, la ministra reconoció que, si bien la reforma representó un paso hacia un Poder Judicial más cercano a la ciudadanía, persisten retos importantes que deben atenderse para consolidar el modelo. Entre los puntos a modificar mencionó:
Que la elección judicial federal se realice en una fecha distinta y no coincida con las elecciones de 2027. En ese año se renovarán más de mil 700 cargos políticos, además de celebrarse comicios en 17 estados y elecciones locales. Esta coincidencia implicaría la decisión sobre más de tres mil cargos en una sola jornada, lo que podría saturar al electorado, dificultar un voto informado y comprometer la calidad del proceso democrático.
Establecer un examen nacional previo a la postulación, con el objetivo de reducir el número de candidatos y garantizar que quienes participen cuenten con los conocimientos y capacidades necesarias para desempeñar el cargo. Esto contribuiría a elevar el nivel técnico y profesional del sistema judicial.
Es necesario establecer reglas claras, uniformes y aplicables a todos los aspirantes, independientemente del poder que emita la convocatoria. La homogeneidad normativa promoverá condiciones de igualdad y mayor transparencia en el proceso.
Revisar las normas de campaña establecidas por el Instituto Nacional Electoral, ya que su rigidez limita la difusión de candidaturas y propuestas. Una regulación más flexible permitiría a los aspirantes comunicar mejor sus perfiles sin incurrir en sanciones, fortaleciendo así el derecho de la ciudadanía a estar informada.
Extender la duración de las campañas para permitir una mayor difusión de los perfiles, trayectorias y propuestas de las personas candidatas. Un periodo más amplio facilitaría que la ciudadanía conozca mejor a quienes aspiran a cargos judiciales, promoviendo un voto más informado y reflexivo, especialmente considerando la complejidad técnica de estos puestos.
De acuerdo con la magistrada, se vieron muy restringidos al momento de comunicar sus propuestas, por lo que propone fortalecer los mecanismos de difusión institucional en medios tradicionales como radio y televisión, con el fin de garantizar que toda la población tenga acceso equitativo a la información sobre las candidaturas
Que en las convocatorias, boletas y materiales informativos se identifique claramente la especialidad de cada cargo judicial (por ejemplo: penal, civil, administrativo, laboral, entre otros)
El número interminable de candidatos dificulta la capacidad de elección de los votantes, impedía incluso la lectura de la lista y complica la decisión de la ciudadanía.
Que la elección de cargos judiciales se realice de manera gradual, limitándose exclusivamente a las vacantes que se generen, en lugar de someter a elección la totalidad de los cargos en un solo proceso. Este enfoque permitiría una transición ordenada, evitaría la sobrecarga administrativa y electoral, y contribuiría a preservar la continuidad y estabilidad en la impartición de justicia.
Debido a que, en la elección pasada, el INE retiró a personas juzgadoras que habían sido electas debido al principio de paridad de género, lo cual violenta el derecho de los juzgadores.
Fortalecer y restablecer el funcionamiento pleno de las salas dentro de los órganos jurisdiccionales, de modo que puedan sesionar de forma simultánea. Esto permitiría incrementar significativamente la capacidad de resolución de asuntos, potencialmente duplicando el número de casos atendidos en el mismo periodo, reduciendo rezagos y agilizando la impartición de justicia en beneficio de la ciudadanía.
En conjunto, las propuestas de Yasmín Esquivel Mossa delinean una ruta de ajustes técnicos y operativos que buscan hacer más viable y comprensible la elección judicial para la ciudadanía. De cara a 2027, el reto no solo será perfeccionar las reglas del proceso, sino también fortalecer la confianza pública en un modelo que, aunque inédito, continúa en construcción y bajo constante escrutinio.




