MÉXICO, DF., 31 de mayo de 2014.- Al celebrarse este sábado un aniversario más del Día Mundial sin Tabaco,  la Organización Mundial de la Salud hizo un llamado a los gobiernos para que aumenten los impuestos al tabaco, para así evitar “la epidemia mundial del tabaquismo que anualmente mata a casi 6 millones de personas, de las cuales más de 600 000 son no fumadores que fallecen por respirar humo ajeno”.

 

Si no actuamos, agregó la OMS, la epidemia matará a más de 8 millones de personas al año de aquí a 2030. Más de 80% de esas muertes evitables se producirán entre las poblaciones de los países de ingresos bajos y medianos.

 

En el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS (CMCT de la OMS) se alienta a los países a aplicar políticas relacionadas con los precios y los impuestos a los productos de tabaco con el fin de reducir su consumo.

 

Diversas investigaciones han puesto de manifiesto que el aumento de los impuestos es especialmente eficaz para reducir el consumo de tabaco entre los grupos de menores ingresos e impedir que los jóvenes empiecen a fumar. Un aumento de 10% en el precio del tabaco causado por una subida de los impuestos disminuye su consumo en 4% en los países de ingresos altos y hasta en un 5% en los países de ingresos medios bajos.

 

La OMS considera que el incremento de los impuestos especiales sobre el tabaco es la medida de control más eficaz en función de los costos. En el Informe sobre la salud en el mundo 2010 se indicaba que un aumento de 50% en los impuestos al consumo del tabaco generaría algo más de US$ 1400 millones de fondos adicionales en 22 países de ingresos bajos. Si dichos fondos se destinasen a la salud, el gasto sanitario estatal de esos países podría aumentar hasta en 50%.

 

El objetivo primordial del Día Mundial Sin Tabaco es contribuir a proteger a las generaciones presentes y futuras no sólo de las devastadoras consecuencias del tabaco para la salud, sino también de los flagelos sociales, ambientales y económicos que se derivan del consumo de tabaco y de la exposición al humo que desprende.

 

El consumo de tabaco es la principal causa prevenible de defunción en el mundo.