Capturan al Ingeniero, responsable de construir túneles a EU para el CJNG
CIUDAD DE MÉXICO, 1 de septiembre de 2026.- Marisol N., extrabajadora de la Catedral Maronita de México, demandó laboralmente a monseñor Elie Mikhael, administrador apostólico de la Diócesis Maronita de México, a quien acusa de despedirla injustificadamente después de sufrir dos accidentes de trabajo.
La demanda fue presentada ante el Tribunal Laboral de Asuntos Individuales de la Ciudad de México. La quejosa reclama, gastos médicos y reparación integral del daño, entre otras prestaciones.
De acuerdo con el documento judicial, que contiene la versión de la demandante y cuyos señalamientos deberán ser controvertidos durante el procedimiento, Marisol comenzó a trabajar sin contrato y que hasta que tiempo recibió uno.
El conflicto adquirió otra dimensión después de que Marisol sufrió dos accidentes dentro de su centro de trabajo. En uno de ellos, relata, cayó mientras realizaba labores de limpieza y se lesionó.
La exempleada asegura que el prelado tuvo conocimiento de los percances, pero que no recibió atención adecuada ni fue inscrita oportunamente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Las lesiones, sostiene, continuaron provocándole problemas físicos y en 2026 una especialista le prescribió reposo e incapacidad.
La demanda refiere un episodio especialmente delicado: mientras se encontraba incapacitada, Marisol asegura que se le dejó de cubrir el salario, pese a que la relación laboral continuaba vigente.
Cuando acudió posteriormente a la Catedral para aclarar su situación, afirma que recibió evasivas, un abogado intentó reunirse con ella y entonces se le comunicó que su relación laboral había terminado.
La quejosa sostiene que nunca se le informaron las causas y fechas de las conductas que supuestamente justificaban su separación. Por ello reclama ante el tribunal.
El caso cobra particular relevancia porque, conforme a la narración presentada ante la autoridad laboral, la separación ocurrió después de los dos accidentes y cuando la trabajadora todavía enfrentaba sus consecuencias físicas. Además, acusa haber sufrido comentarios y actitudes discriminatorias por su edad —55 años— y por sus incapacidades.
La demandante solicita también reparación por daño moral y sostiene que durante la relación laboral padeció presión, hostigamiento y afectaciones a su dignidad. Como pruebas relacionadas con las lesiones que atribuye a los accidentes sufridos mientras desempeñaba sus labores.
Así, una mujer que asegura haberse lesionado trabajando dentro de la Catedral sostiene que, lejos de encontrar respaldo durante su recuperación, terminó sin salario y separada de su empleo, hechos por los cuales decidió llevar al administrador apostólico ante la justicia laboral.
Corresponderá al Tribunal Laboral determinar si las acusaciones son acreditadas y cuáles de las prestaciones reclamadas resultan procedentes. Los señalamientos contra monseñor Elie Mikhael forman parte de la demanda de Marisol y, hasta ahora, no constituyen hechos establecidos mediante sentencia.