CIUDAD DE MÉXICO, 24 de septiembre de 2021.- La OIT planteó ante la XXI Conferencia Interamericana de Ministros del Trabajo  (CIMT) la necesidad de buscar una recuperación inclusiva, sostenible y resiliente para enfrentar una crisis que ha dejado un legado de alta desocupación y preocupante informalidad en América Latina y el Caribe. 

Al intervenir en la sesión inaugural de este encuentro de dos días cuyo país anfitrión es Argentina, el Director General de OIT, Guy Ryder, recordó que “han sido 18 meses dramáticos” desde que se desató la crisis provocada por la COVID-19. 

Agregó que si bien hay señales de reactivación de las economías en la región, será necesario reflexionar sobre el rumbo que está tomando la recuperación del empleo. 

“Aún falta recuperar muchos de los empleos perdidos, y hay una alta tasa de desocupación regional de 11 por ciento." 

“Aún falta recuperar muchos de los empleos perdidos, y hay una alta tasa de desocupación regional de 11 por ciento”, dijo el Director General de OIT. 

Agregó que “alrededor de 70 por ciento de los empleos recuperados desde mediados de 2020 hasta el primer trimestre de 2021 consistían en ocupaciones informales”, de acuerdo con indicadores de un grupo de países de la región. “Este es un dato preocupante”, añadió Ryder. 

El Director General de OIT participó en la inauguración del encuentro –que se realizó por primera vez de forma virtual– junto al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, así como con el Ministro del Trabajo de Barbados, Colin Jordan, y el Ministro del Trabajo de Argentina, Claudio Moroni. 

“La pandemia ha puesto de rodillas al mundo del trabajo. Ha provocado desempleo, subempleo e inactividad, con un marcado aumento de la pobreza y de la informalidad, y una amplificación de las desigualdades en todo el mundo”, recordó Ryder. La crisis “ha puesto de manifiesto de manera brutal desigualdades y vulnerabilidades”. 

Frente a este escenario, planteó que el objetivo debería ser avanzar hacia “una recuperación que sea inclusiva, sostenible y resiliente”. El Director de la OIT comentó que “no es una tarea fácil, pero tampoco es imposible”. 

“La pandemia ha provocado desempleo, subempleo e inactividad, con un marcado aumento de la pobreza y de la informalidad, y una amplificación de las desigualdades en todo el mundo." 

En la última Conferencia Internacional del Trabajo  en junio de este año los Estados miembros de la OIT adoptaron un Llamamiento mundial a la acción para una recuperación centrada en las personas de la crisis causada por la COVID-19 , que recoge la necesidad de invertir en el empleo del futuro, en las personas y en sus capacidades, y en las instituciones del trabajo. 

Ryder destacó que en la búsqueda de soluciones es importante abordar “la estrecha articulación que debe existir entre políticas laborales y económicas, financieras y medioambientales, si queremos lograr la recuperación socio-económica con trabajo decente y empresas sostenibles centrada en las personas”. 

También resaltó que la renovación y adaptación de los ministerios de Trabajo y de sus instituciones, como la inspección del trabajo, a las nuevas realidades es clave, y consideró relevante el hecho de que en la agenda del encuentro interamericano tenga un espacio destacado el tema del diálogo social. 

“No es el más fácil de los caminos, pero sin un diálogo social amplio, incluyente, democrático y representativo será muy difícil encontrar soluciones consensuasadas y eficaces a los desafíos que plantea esta pandemia”.