CIUDAD DE MÉXICO., 20 de septiembre de 2021.- Los seres humanos somos un compendio de defectos y virtudes. La vida no sería lo mismo si no nos supiéramos vulnerables, propensos a caer en las más profundas debilidades y adolecer de las mismas torturas. Cada persona tiene sus padecimientos y los externamos de infinitas maneras, pero el sufrimiento es una forma de autodefensa.

Luci Gutiérrez es una ilustradora que va por la vida dibujando para intentar entender lo que ve sin lograr mucho, es su forma de digerir la realidad, de ponerle cara al monstruo que puede ser la fealdad humana, y convertirlo en animal de compañía, señala en un comunicado Editorial Planeta.

En su libro Manual de autodefensa, comparte sus miedos. Toda la miseria humana que ha observado y que escondemos, haciéndonos saber que es un alivio que no haya alma exenta de tormento y que la vida no es un asunto fácil.

“Sé cosas importantes, cosas que cambiarían la vida de las personas. Están todas en mi cabeza. Si las contara, habría un cambio de paradigma, un antes y un después en nuestras vidas. Se acabaría el sufrimiento y se impondría un nuevo orden mundial basado en la paz interior. Pero ahora no recuerdo cuáles eran.”

La autora explora a través de inteligentes dibujos rebosantes de humor negro sus miedos más personales y los pequeños fracasos que experimentamos de forma cotidiana. Con una visión despreocupada,  divertidísima, y de la manera más ácida, nos pone frente a frente con esos conceptos generalizados que nos comprometen dentro de la sociedad para abrirnos y hacernos saber que no todo debe de admitirse con la corrección que fue concebido. Nos enseña a sobrevivir con toda la dignidad en este mundo sin mucho sentido. 

Luci Gutiérrez (Barcelona, 1977) es ilustradora. Desde que acabó sus estudios de ilustración en la escuela La Massana de Barcelona en el año 2001, ha trabajado en campos tan diversos como la publicidad, la prensa y los libros. En 2007 residió una temporada en Nueva York con la esperanza de aprender bien el inglés. No lo hizo pero se consoló dibujando personas, lugares y momentos de esa gran ciudad, que luego dieron vida a un libro para aprender inglés con alegría, English Is Not Easy (Planeta), su primera obra como autora integral de texto e imágenes. De su estancia quedó también su relación con los medios de prensa estadounidenses en los que ahora publica regularmente, como The New York TimesWall Street Journal o The New Yorker, revista de la que es ilustradora de referencia. Sus imágenes también han servido a campañas de grandes empresas como Apple o del ayuntamiento de Barcelona, su ciudad. En 2016 su trabajo fue reconocido en el certamen Communication Arts, en 2017 por la Society of Illustrators de Nueva York y el mismo año recibió el premio Gràffica en España, otorgado por profesionales del diseño y la comunicación visual. Pero su gran premio es dormir muchas horas al día.