En la CDMX somos hijos políticos de Cárdenas
La mirada atenta al horizonte del Tren Ligero revela una metáfora de la gestión moderna: las vías paralelas de la movilidad colectiva y la videovigilancia convergen en el mismo punto de fuga, el de la seguridad.
Este cruce de caminos define la fisonomía de la Ciudad de México, metrópoli poseedora de la red de monitoreo urbano más densa de América, un despliegue de casi 119 mil 700 cámaras cuyo volumen supera al entramado tecnológico de Nueva York.
La acumulación de dispositivos representa el pilar de una estrategia orientada al resguardo de los trayectos diarios. El derecho a la movilidad segura trasciende la simple transportación, con la innovación instruida por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada.
En el marco del 40 aniversario del Tren Ligero, a celebrarse el 1 de agosto, el C5 suscribió un acuerdo estratégico con el director general del Sistema de Transportes Eléctricos, Martín López Delgado. Este convenio institucional responde a una necesidad urbana ineludible: un sistema de transporte con una afluencia diaria superior a los 110 mil pasajeros requiere herramientas tecnológicas sofisticadas, capaces de adaptarse a las dinámicas de constante expansión.
La implementación operativa considera la cobertura total en el trayecto exterior de las 18 estaciones de la red mediante el despliegue de 56 tótems de seguridad. Estas herramientas agilizan la gestión de emergencias, desalientan conductas delictivas y ayudan a optimizar los tiempos de reacción.
Sin embargo, esta infraestructura necesita de un viraje en la cultura cívica de la población, cuyo comportamiento influye directamente en la preservación de los entornos seguros. El acuerdo interinstitucional busca involucrar a la comunidad, facilitando el acceso directo a mecanismos de auxilio operados desde el C5, como el número único de emergencias 9-1-1, la plataforma de denuncia anónima 089, la línea especializada *765 SOS Mujeres y la Línea Antiextorsión 55 5036 3301.
La alianza representa un avance hacia la pacificación del espacio urbano, mitigando la exclusión y construyendo trayectos libres de violencia para los sectores más vulnerables. El fortalecimiento de la infraestructura de monitoreo es la consolidación de un modelo de ciudad resiliente, comprometido con el bienestar de sus habitantes y decidido a utilizar la innovación científica como el principal instrumento de justicia social y orden democrático en los caminos de la capital.
Así como en el horizonte las líneas del tranvía parecen encontrarse, la movilidad y la seguridad de la Ciudad de México son un espacio cuidado.
Salvador Guerrero Chiprés es coordinador general del C5 de la Ciudad de México