Un punto de vista penal
Los procesos de fiscalización superior representan un pilar
fundamental para la gobernanza pública, asegurando la
transparencia, la rendición de cuentas y el uso eficiente de
los recursos públicos. Las Entidades Fiscalizadoras
Superiores (EFS) operan en el mundo, con desafíos como la
garantía de la igualdad social, el combate a la corrupción y
la estabilidad y sustentabilidad económica, lo que hace
imperativa una gestión de calidad robusta y sostenible.
La OLACEFS, como ente regional clave, ha impulsado, con el
liderazgo de la ASF de México, procesos que alinean las EFS
con principios globales, fomentando colaboraciones
interinstitucionales y la adopción de herramientas
innovadoras.
Por ello, las relaciones interinstitucionales entre las EFS y
organismos regionales resultan fundamentales. En un
contexto regional marcado por desigualdades estructurales
y presiones presupuestarias, la gestión de calidad en los
procesos de fiscalización emerge como un eje estratégico
para asegurar que las auditorías no solo detecten
irregularidades, sino que prevengan riesgos y fortalezcan los
mecanismos de rendición de cuentas.
Ahora mismo, se requiere que los mecanismos de control
incorporen el enfoque preventivo y de calidad integral,
como hacemos en la ASF. Como se ha destacado en análisis
regionales, el enfoque preventivo de la gestión de calidad
ha reconfigurado la fiscalización superior en la región,
pasando de un rol reactivo a uno constructor de confianza
mediante la prevención de riesgos y la mejora continua.
Por ejemplo, la OLACEFS ha fomentado la "Gestión de la
Integridad en las Entidades Fiscalizadoras Superiores de
América Latina y el Caribe", una herramienta de
autoevaluación que evalúa avances en ética institucional,
certificaciones de calidad y adopción de normas como las
ISSAI. Esta iniciativa, documentada en perspectivas y buenas
prácticas, ha permitido a EFS como la Auditoría Superior de
la Federación de México implementar sistemas de gestión
de calidad que incorporan visión de mediano y largo plazo
en la planificación auditora, reduciendo la probabilidad de
ocurrencia de irregularidades y elevando la sostenibilidad
de los procesos.
En este contexto, la relación interinstitucional entre EFS de
la región –por medio de la OLACEFS– genera acciones
concretas orientadas a robustecer el Estado de Derecho y
cultivar una cultura de legalidad. Para ello, la capacitación
emerge como pilar: organización conjunta de talleres,
cursos y seminarios sobre estándares de calidad, difusión de
actividades alineadas con competencias normativas y
participación en informes nacionales voluntarios sobre ODS.
Por supuesto, el intercambio de experiencias.
En ese sentido, nuestra capacitación apoya no solamente lo
interno, sino incluso a los entes auditados; ha sido relevante
con estados y municipios, o con las universidades locales,
como apoyo en algunos temas a países hermanos de Centro
y Sudamérica.
Lo mismo sucede con la investigación y avance en las áreas
auditoras, con organismos empresariales, parte del material
que daremos a conocer sobre lo que llamamos la
Nueva Auditoría: la de territorio, no de escritorio, la
capacitación a los entes auditados, de investigación y
fortalecimiento de las mejores prácticas. Reconocido
incluso a nivel internacional, no solo de nuestra región;
prueba de ello son los acuerdos que tenemos con otros
países, como el reciente acuerdo que firmamos con la
Auditoría de Arabia Saudita, y desde el año pasado con
otros de EUROSAI, aquí en México y, por supuesto, de
nuestra región. Destacando con Arabia Saudita.
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