Comunidad universitaria conmemora 475 años de fundación de la UNAM
CIUDAD DE MÉXICO, 20 de septiembre de 2026.- Un mensaje en Whats que te pide descargar una aplicación, una llamada sobre un supuesto cargo sospechoso o un correo que te pide “actualizar” tus datos. Todo puede parecer real durante unos segundos… ¡ahí está el truco!, advierte una publicación de Grupo Financiero Banorte.
ALERTA: no descargues aplicaciones desde enlaces
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) alerta sobre los riesgos de descargar aplicaciones o dar clic a ligas desde enlaces que recibas por SMS, correo electrónico, WhatsApp, redes sociales u otros servicios de mensajería, ya que podrían comprometer tu información personal y financiera
Aunque el mensaje aparente venir de tu banco o de una institución financiera, o incluso muestre el número telefónico de tu banco, el enlace podría llevarte a un sitio no seguro y ofrecerte una aplicación que, una vez instalada, podría utilizarse para obtener información personal y financiera y realizar operaciones fraudulentas.
Por eso, se recomienda:
· Descarga aplicaciones únicamente desde las tiendas oficiales Google Play o App Store.
· Antes de instalar una aplicación verifica que sea la oficial de la institución financiera.
· No descargues aplicaciones desde enlaces enviados por SMS, correo electrónico, WhatsApp o redes sociales.
· Si recibes un mensaje que te invita a descargar una aplicación, no abras el enlace. Antes, verifica directamente con tu institución financiera.
· Si te piden responder SI o NO, ¡no lo hagas!
Otros fraudes que también debes conocer
Los fraudes financieros evolucionan constantemente, pero suelen tener algo en común: buscan generar confianza o motivar tu urgencia, por una buena o mala noticia, para que compartas información o realices una operación.
Del correo al QR: así pueden intentar engañarte
¿Has oído hablar del phishing?
Ocurre cuando recibes correos o mensajes que parecen enviados por una institución porque utilizan su logo, sus colores, su número telefónico o una dirección muy parecida… ¡pero!, te llevan a sitios falsos para robar tus datos.
Su primo cercano es el smishing, que utiliza mensajes de texto para conseguir lo mismo. ¿Un SMS dice que tu cuenta será bloqueada si no haces clic? Pausa. Se recomienda no abrir el enlace, y por el contrario, llamar a su banco para confirmar que realmente proviene de una fuente oficial.
En el vishing, el fraude llega por teléfono. Alguien puede hacerse pasar por personal de un banco y hablarte de un cargo, bloqueo o problema de seguridad.
Incluso puede aparecer el número oficial del banco. Si te piden contraseñas, NIP, CVV o códigos de seguridad, alerta máxima, cuelga y llama al banco.
Y sí, hasta los códigos QR pueden entrar en la ecuación. El quishing utiliza QR falsos para llevarte a páginas fraudulentas.
Fuente: Jesús Medina Cantú, Oficial de Seguridad de la Información de Grupo Financiero Banorte




