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CIUDAD DE MÉXICO, 23 de septiembre de 2026.- Tras dos jornadas de análisis y diálogo sobre los desafíos que enfrentan las libertades, el periodismo, el derecho y la democracia en el entorno digital, concluyó el Seminario “Derecho y Comunicación en la Era Digital: Plataformas, Libertades y Democracia”, organizado por la Academia Mexicana de la Comunicación (AMDC), el Consejo General de la Abogacía Mexicana y el Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, en colaboración con El Universal y El Heraldo de México.
Realizado los días 21 y 22 de septiembre en la Universidad Iberoamericana, campus Santa Fe, el encuentro reunió durante seis mesas de discusión a especialistas del ámbito jurídico, académico, periodístico y de la comunicación para analizar los retos que plantea la transformación tecnológica del espacio público y sus efectos sobre la libertad de expresión y la vida democrática.
Una de las principales conclusiones del encuentro fue que las amenazas a la libertad de expresión son hoy más complejas y provienen de múltiples frentes, desde la desinformación y las redes sociales hasta los cambios en los ecosistemas informativos, la inteligencia artificial y mecanismos que pueden inhibir la crítica y el ejercicio periodístico.
Durante el cierre del seminario, el director del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, Dr. Ricardo Ortega, señaló que actualmente no existe un único tipo de amenaza contra la libertad de expresión, sino un escenario en el que convergen distintos factores.
Entre ellos mencionó los procesos que han debilitado contrapesos democráticos, la transformación tecnológica del espacio público, las redes sociales, la desinformación y los cambios en los medios y ecosistemas informativos.
“Las amenazas a la libertad de expresión se han vuelto cada vez más complejas. No nos enfrentamos a un solo adversario ni a un solo tipo de ataque”, afirmó.
Ortega advirtió además sobre una tolerancia cada vez menor a la crítica y señaló que las formas de censura han evolucionado: pueden manifestarse mediante litigios que desgastan al periodismo, mecanismos presupuestales, estigmatización desde el poder político o económico, normas ambiguas o incluso mediante algoritmos que determinan qué contenidos pueden ser vistos.
A ello se suma, dijo, la forma más grave de agresión contra quienes ejercen el periodismo: la violencia y el asesinato de periodistas.

En su intervención, la presidenta de la Academia Mexicana de la Comunicación, Dra. Lidia Camacho Camacho, subrayó que una de las grandes conclusiones del encuentro es la necesidad de invertir en la formación y el fortalecimiento del espacio cívico.
Esto implica, explicó, que las personas conozcan y ejerzan sus derechos, tengan acceso a información suficiente, plural y confiable, y participen activamente en la vida pública.
“La ciudadanía no termina en observar lo que ocurre, sino que implica participar activamente en la vida pública”, sostuvo.
Camacho destacó que una sociedad democrática requiere ciudadanos capaces de informarse, deliberar, disentir, dialogar, organizarse y defender sus derechos por los cauces institucionales y democráticos.
En este contexto, colocó a la libertad de expresión como uno de los principales contrapesos democráticos, particularmente en un momento en el que, de acuerdo con su intervención, diversos contrapesos institucionales han sido transformados, debilitados o desaparecidos.
“Cuando los contrapesos institucionales se reducen, hay un contrapeso que ninguna sociedad democrática puede permitirse perder: la voz de sus ciudadanos”, afirmó.
La presidenta de la AMDC enfatizó que defender la libertad de expresión no significa únicamente proteger a periodistas, medios, académicos o comunicadores, sino preservar el derecho de todas las personas a participar en la vida pública, expresar sus diferencias y exigir rendición de cuentas.
Otra de las conclusiones planteadas por la AMDC fue la necesidad de recuperar la confianza en los referentes que permiten construir una conversación pública razonada.
Camacho señaló que las reputaciones pueden construirse durante décadas y ser cuestionadas en cuestión de horas, mientras fenómenos como la descalificación, la polarización, la desinformación y la confrontación permanente pueden deteriorar los referentes comunes de una sociedad.
Frente a ello, destacó la responsabilidad que comparten medios de comunicación, universidades, organizaciones de la sociedad civil, instituciones y profesionales de la comunicación.
La transformación tecnológica fue otro de los ejes centrales del encuentro. Ante el desarrollo de herramientas como la inteligencia artificial, Camacho planteó que el desafío no consiste solamente en desarrollar tecnologías cada vez más avanzadas, sino en poner al ser humano en el centro de la reflexión y lograr que estas herramientas estén al servicio de las personas y contribuyan a resolver problemas sociales.
Desde la AMDC, señaló, uno de los compromisos es contribuir mediante la comunicación, el conocimiento y el diálogo a fortalecer el espacio común.
La ruta planteada durante el cierre fue concreta: convertir la información en conocimiento; el conocimiento en conciencia; la conciencia en participación; y la participación en una ciudadanía capaz de contribuir a una sociedad más libre, plural y democrática.
El derecho necesita dialogar con la comunicación, la tecnología y el periodismo
Para el Dr. Ricardo Ortega, otra conclusión fundamental es que los desafíos actuales no pueden enfrentarse únicamente desde el ámbito normativo ni desde la tecnología.
“Necesitamos espacios en donde el derecho converse con la comunicación, con la tecnología y con el periodismo, donde podamos pensar sin prisa y discutir sin consignas”, expresó.
En ese sentido, destacó el papel de las universidades como espacios para sostener un debate abierto y analizar con seriedad los problemas que enfrenta la libertad de expresión.
El director del Departamento de Derecho de la Iberoamericana sostuvo que esta discusión constituye una responsabilidad social y recordó que la libertad de expresión debe mantenerse como un elemento central de toda sociedad democrática.
También hizo un llamado a las nuevas generaciones a reconocer los riesgos que enfrenta esta libertad y a asumir la responsabilidad de participar en su defensa.
Proponen mantener un espacio permanente de diálogo
Durante su intervención de cierre, el presidente del Consejo General de la Abogacía Mexicana, Mtro. Arturo Pueblita Fernández, planteó la necesidad de dar continuidad a las discusiones iniciadas durante el seminario.
Propuso a la Universidad Iberoamericana y a la Academia Mexicana de la Comunicación buscar espacios permanentes de reflexión, mediante seminarios semestrales y mesas redondas en las que abogados, comunicadores y estudiantes puedan analizar y debatir los desafíos que plantea el entorno actual.
La propuesta busca mantener un diálogo interdisciplinario entre Derecho y Comunicación, así como incorporar a estudiantes de distintas áreas para compartir inquietudes y perspectivas sobre las transformaciones que atraviesan las sociedades contemporáneas.
Pueblita también llamó a las nuevas generaciones a ejercer plenamente sus derechos ciudadanos, exigir la preservación de las libertades y participar activamente en el debate público.
Un compromiso compartido
El seminario concluyó con el reconocimiento a especialistas, académicos, juristas, periodistas, comunicadores, moderadores, estudiantes, medios de comunicación y equipos de trabajo que participaron en las dos jornadas.
La Dra. Lidia Camacho agradeció particularmente la colaboración de El Heraldo de México en la difusión del encuentro, mientras que el Dr. Ricardo Ortega reconoció el acompañamiento de El Universal, así como el trabajo de los equipos que hicieron posible las seis mesas de discusión.
Las conclusiones del encuentro apuntan así hacia una tarea compartida: fortalecer el espacio cívico, proteger la libertad de expresión, generar nuevas formas de diálogo entre Derecho y Comunicación y colocar la tecnología al servicio de las personas, mediante espacios de reflexión capaces de responder a los retos que plantea la transformación del entorno informativo y democrático.
La Universidad Iberoamericana dejó abiertas sus puertas para continuar esta conversación, mientras la propuesta de impulsar encuentros periódicos plantea una posible ruta para dar continuidad al debate iniciado durante estas dos jornadas.




