Las batallas
Las armas provenientes de Estados Unidos, letales para la seguridad y la estabilidad social en México. TV Azteca encuentra en Suiza a socio de López Beltrán
En México no se podría explicar la violencia de los grupos delictivos, los miles de muertos, el auge del lucrativo negocio de las drogas y los combustibles y el poderío de los carteles, sin las armas que estos reciben a raudales a través de las fronteras, especialmente desde Estados Unidos, donde se fabrican y trafican.
Las cifras consolidadas de las dependencias de Seguridad federales indican que, entre 2015 y 2025, en México se han incautado al menos 194 mil armas de alto poder a los grupos criminales, desde pistolas cortas hasta poderosos fusiles AR-15, conocidos en México como cuernos de chivo.
Los propios registros del gobierno de Estados Unidos indican que siete de cada 10 armas aseguradas en México provienen de ese país. De acuerdo con el informe más reciente de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), actualizado el 25 de agosto pasado, de las 32,144 armas decomisadas en territorio mexicano durante 2025 que las autoridades nacionales enviaron a rastrear a esa agencia, 22,817, es decir, 71 por ciento, tuvieron origen estadunidense.
Las cifras refuerzan el señalamiento reiterado del gobierno mexicano de que Estados Unidos se mantiene como el principal abastecedor de armas para la delincuencia que opera en el país. Del total rastreado, 16,406 armas (51 por ciento) fueron fabricadas en territorio estadunidense, mientras 6,411, son de manufactura extranjera diversa, que ingresaron legalmente al mercado del vecino país antes de llegar a México.
El volumen de armas rastreadas en 2025 es el más alto desde 2015, cuando comenzaron los registros de la ATF. En comparación con las 18,044 armas rastreadas ese año, el aumento es de 78 por ciento respecto a 2024, cuando se detectaron 26,759, el incremento fue de 20 por ciento.
Tan solo de 2022 a enero de este año, 1.317 armas fueron aseguradas en las aduanas mexicanas, tanto interiores como fronterizas, según un informe de la Agencia Nacional de Aduanas (ANAM) obtenido por el diario El País a través de la Plataforma de Transparencia. El documento indica, aunque no es sorpresa, que el 93 por ciento de esos cargamentos provenía de fabricantes estadounidenses, que no han querido tomar parte de responsabilidad en el fenómeno de la violencia y el narcotráfico que afecta a las dos naciones.
Y es que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, debería de elevar el tono de su exigencia a Washington para que haga mayores esfuerzos por atajar el contrabando de armas, del que los carteles obtienen su enorme poder de fuego, y exigir que la administración de Donald Trump haga mayores esfuerzos para frenar el flujo de drogas en las calles de sus ciudades y atienda a sus miles o quizá millones de adictos a las drogas, muchos de los cuales mueren como cucarachas por el consumo del fentanilo y otro tipo de drogas morales.
De otra forma, es tratar de escupir hacia arriba. Hay que resaltar que el número de armas de fuego aseguradas y confiscadas por la Guardia Nacional (GN) y las corporaciones estatales en 2025, dio un salto que no había registrado en los cuatro años anteriores. Tras mantenerse por debajo de las 12 mil piezas anuales, el indicador llegó a más 21 mil armas decomisadas durante el primer año de la actual administración federal, lo que representa un aumento de 72.4 por ciento y el nivel más alto de la serie del Censo Nacional de Seguridad Pública Federal y Estatal (CNSPF-E) 2026 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La ruptura de la tendencia tuvo un protagonista claro. De cada 10 armas que se decomisaron durante este año, seis corresponden a acciones de la Guardia Nacional (GN). La institución federal sumó 5,436 piezas adicionales, mientras las policías locales aportaron otras 3,420 al incremento nacional, según datos del CNSPF-E.
El gobierno mexicano ha reiterado que 75 por ciento de las armas ilegales aseguradas a grupos delictivos en el país provienen del contrabando desde Estados Unidos. Los propios registros del gobierno de Estados Unidos indican que siete de cada 10 armas aseguradas en México provienen de ese país. Es decir, que las estadísticas de ambas naciones coinciden absolutamente. Entonces hay que hacer algo más que la retórica de la defensa de la soberanía.
Hay, además, datos muy relevantes. Por ejemplo: La concentración territorial del armamento decomisado por cada zona del país ofrece otra lectura del fenómeno entre las policías estatales. Michoacán encabezó ese segmento, seguido por México, Nuevo León, Ciudad de México y Sinaloa. Esas cinco entidades reunieron a cerca de dos de cada cinco piezas armas de fuego aseguradas por corporaciones locales, mientras que Veracruz y Chiapas superaron las 640 piezas de artillería, cada uno.
Este armamento confiscado fue considerado como objetos susceptibles de utilizarse para cometer algún delito y que fueron asegurados durante intervenciones de las instituciones de seguridad pública en toda la República mexicana. A pesar de ello, no se informa cuántos operativos dieron origen a las armas contabilizadas ni tampoco identifica organizaciones criminales relacionadas con su incautación.
Por otra parte, el tabasqueño y empresario Jorge Amílcar Olán, amigo cercano y supuesto socio de Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, fue captado viviendo en Suiza por reporteros de Televisión Azteca, quienes, además fueron agredidos por el empresario durante su investigación.
El reportero Irving Pineda de TV Azteca contó que realizó una investigación para dar con el paradero de Amílcar Olán, quien, de acuerdo con reportes e investigaciones periodísticos, es cercano a López Beltrán y es socio de empresas vinculadas con delitos de hidrocarburos. El reportero televisivo explicó que Olán Aparicio estaba viviendo frente a una escuela en Lugano, Suiza.
Por lo anterior, el reportero viajó hasta la ciudad y mantuvo una vigilancia frente al domicilio señalado y la revisión de entradas en el buzón con el nombre “Jorge Olán Aparicio”, Pineda constató que el amigo de “Andy” López Beltrán vivía en esa ciudad suiza. En un fragmento de video se muestra cómo Irving Pineda se intenta acercar a Amílcar Olán, mientras éste se dirigía a dejar a su hijo a la escuela.
El empresario responde con pocas palabras a sus preguntas y, finalmente, le dice al reportero: “Voy a llamar a la policía”. Ante la insistencia de Pineda, Amílcar intenta arrebatarle el teléfono al camarógrafo con un movimiento violento. Jorge Amílcar Olán es socio de la empresa Portacelis Gas and Oil, la cual, según Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) está relacionada con una investigación en Estados Unidos por delitos de hidrocarburo. Otra investigación de MCCI también relaciona a Olán Aparicio con la presunta obtención de contratos mediante empresas de gobierno.




