Visión Financiera
¡Morena llevó a Morelos la violencia intolerable!
Durante décadas, el estado de Morelos fue el refugio preferido de la clase media capitalina.
Cuernavaca era “la eterna primavera” a la que escapaban los fines de semana los “chilangos” pudientes.
Sin embargo, con la llegada al poder de las llamadas “izquierdas” mexicanas y, sobre todo con la victoria electoral de Morena, llegó a Morelos la violencia intolerable y sin fin.
Y es que las mafias criminales que se apoderaron de Sinaloa, Colima, Tamaulipas, Michoacán y todo el Corredor del Pacífico, no podían olvidar los jugosos negocios que significan el control criminal de Morelos, al extremo de convertir a esa entidad en la segunda con mayor violencia en el país, sólo en el último año.
Y una prueba del terror que se vive en Morelos la vimos en días pasados, cuando una estudiante de origen español y que acudía a la Universidad Autónoma de Morelos, fue asesinada para robarle sus pertenencias.
Hoy, sin embargo, de nuevo aparece el terror en el estado de Morelos.
Y es que la noche del sábado 26 de septiembre del 2026, dos jóvenes estudiantes de la preparatoria perteneciente a la Universidad Autónoma de Morelos –jóvenes de apenas 17 años--, fueron asesinados a balazos al salir de una fiesta.
Un tercer acompañante también fue alcanzado por las balas y está gravemente herido en un hospital.
Al día siguiente --la mañana del domingo 27 de septiembre--, el cuerpo, sin vida de una mujer --con notorias huellas de violencia--, fue localizado en el canal de riego conocido como “Ojito de Agua”, en Ayala, Morelos.
Pero no era todo. En el transcurso de ese mismo domingo se reportó la desaparición del menor de edad, Orlando Gabriel Gómez, en el municipio de Jiutepec, Morelos.
Más aún, horas después, la noche del mismo domingo 27 de septiembre del 2026, un hombre fue asesinado a tiros en el municipio de Xochitepec, Morelos, cuando desconocidos intentaron asaltarlo.
Una ola de terror generalizado y en pocas horas, sin que ninguna autoridad municipal, estatal y menos federal, sea capaz de garantizar la seguridad, la vida y las pertenencias de los habitantes del estado de Morelos.
Y es que, desde que llegó el Partido Morena al gobierno estatal --el 1 de octubre del 2024--, en Morelos todos los días son “días de muertos”.
En efecto, con Morena en el gobierno estatal, las bandas criminales recibieron su paga; la impunidad total; fenómeno idéntico a lo ocurrido en las entidades del Corredor del Pacífico, en donde mandan los cárteles criminales.
Por eso no resulta ninguna casualidad que, por ejemplo, de septiembre del 2025 a septiembre del 2026, el otrora paradisiaco estado de Morelos se haya colocado como la segunda entidad federativa de nuestro país, con los mayores índices de violencia, crimen y extorsión.
Sí, en el último año –de septiembre del 2025 a septiembre del 2026--, el primer lugar de violencia lo ocupó el estado de Colima; el segundo puesto de violencia y crimen es para Morelos, el tercer lugar lo ocupa Sinaloa y el cuarto lugar Baja California.
¿Y qué creen?
Sí, resulta que las cuatro entidades más violentas del país son “gobernadas” por políticos emanados del Partido Morena.
Sí, Colima está en manos de Indira Vizcaino Silva, mientras que Morelos es “gobernado” por Margarita González Saravia.
A su vez, el gobierno del estado de Sinaloa está en manos de la morenista Graciela Domínguez Nava, quien llegó al cargo en sustitución del “narco-gobernador” Rubén Rocha Moya, al que desde Palacio y Palenque le ordenaron pedir licencia del cargo; mientras que en Baja California despacha la también morenista Marina del Pilar Ávila.
Todos gobiernos catalogados en el rango de “narco-gobiernos”.
Pero el caso de Morelos resulta especialmente peculiar.
¿Por qué?
Porque es una entidad con casi 2 millones de habitantes, pero con un poderoso flujo de visitantes semanales procedentes de la capital del país, además de que su colindancia con el estado de Guerrero lo convierte en parte estratégica del llamado Corredor del Pacífico; una ubicación sin parangón para el trasiego de drogas, de armas y, en especial, para la extorsión.
Sí, Morelos es el mejor ejemplo de que todo lo que toca Morena, lo pudre.
Al tiempo.