Las pifias de Morena
@guerrerochipres
En menos de 50 horas, la Ciudad de México dio lección de madurez cívica y demostración de una cultura sísmica entrenada.
El lunes, alas 09:19 horas, un sismo real puso a prueba los protocolos para millones de personas; ayer, la ciudadanía e instituciones respondieron con la misma seriedad al Primer Simulacro Nacional 2026.
Esta doble jornada de alerta —una impuesta por la geología y la otra por la prevención— confirma el aprendizaje colectivo de las y los capitalinos. El ejercicio simulado consolidó la precisión técnica: una efectividad del 98.75% en el sistema de altavoces, el uso masivo de la alerta en teléfonos celulares e innovaciones territoriales instruidas por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada.
A cuatro décadas de la fundación oficial del Sistema Nacional de Protección Civil, en punto de las 11:00 horas, la alerta detonada por el Sistema de Alerta Símica Mexicano (SASMEX) y difundida por el C5 comenzó la simulación de un sismo de magnitud 8.2 con epicentro en la Brecha Sísmica de Guerrero, una zona donde no se ha liberado energía significativa desde 1911.
De los 14 mil 156 sitios con altavoces, 13 mil 979 emitieron el audio de forma exitosa, superando incluso el nivel de eficiencia registrado el lunes. Mientras en los inmuebles se implementaba el protocolo, para las 11:15 horas, la Jefa de Gobierno ya había instalado el Comité de Emergencias en la Sala de Crisis del C5, junto con autoridades locales y federales, lo cual permitió dar seguimiento puntal al ejercicio.
El corte una hora después indicó saldo blanco, como lo fue también el lunes. En la línea de emergencias 9-1-1 se habían atendido 22 reportes, de los cuales 15 fueron por fallas en la emisión de la alerta.
La red de alertamiento es uno de los sistemas más robustos y avanzados, fortalecido en la continuidad operativa de la secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Myriam Urzúa, y con la innovación marcada por la presencia territorial de servidores públicos de la Secretaría de Participación Ciudadana en 965 de los mil 020 cuadrantes de la CDMX.
Esa disciplina colectiva para los simulacros coloca al país a la par de otras regiones de alta sismicidad. En Tokio, cada 1 de septiembre se conmemora el Día de la Prevención de Desastres en memoria del Gran Terremoto de Kanto de 1923, una fecha donde la nación japonesa se paraliza para reafirmar su cultura de la supervivencia.
De igual forma, en California, el Great ShakeOut convoca cada tercer jueves de octubre a millones en San Francisco y Los Ángeles para perfeccionar el protocolo de agacharse, cubrirse y sujetarse.
En la Ciudad de México, la repetición ha convertido la reacción en un hábito de identidad urbanay transformado el miedo en acción colectiva y preventiva, como definió Brugada. El 19 de septiembre el sistema volverá a ponerse a prueba.
Salvador Guerrero Chiprés es coordinador general de C5 de la Ciudad de México




