Volverá Selección Mexicana a Monterrey para Cuartos de Nations League
CIUDAD DE MÉXICO, 10 de mayo de 2926.- Esta es la adversidad que marcó la infancia de uno de los mejores receptores de la NFL.
A los 10 años, DeAndre Hopkins vio cómo la vida de su madre cambió para siempre tras un brutal ataque con ácido que la dejó ciega.
Pero el futbol americano se convirtió en refugio y esperanza en South Carolina, Hopkins encontró en el ovoide una motivación para salir adelante y transformar el dolor en fuerza.
Con el paso de los años, el talento de DeAndre comenzó a llamar la atención de todo su pequeño pueblo, que lo acompañaba en cada partido de preparatoria.
Su crecimiento deportivo estuvo siempre ligado a Sabrina, su madre, quien se convirtió en su principal inspiración.
Tras destacar en el futbol colegial con Clemson, el receptor fue seleccionado en la posición 27 global del Draft 2013 por los Houston Texans.
En ese momento, Hopkins abrazó primero a su madre, la mujer que considera su heroína.
Desde entonces, cada touchdown tiene un significado especial: DeAndre busca a Sabrina en las gradas y le entrega el balón para que, aunque no pueda verlo, pueda sentirlo.