CIUDAD DE MÉXICO, 11 de enero de 2019.- Ciudadanos que se emplean en trabajos que requieren rigurosamente el uso de vehículo ya resienten los estragos de las fallas en el suministro de gasolina.

Pablo Cruz, taxista, aseguró que cargar combustible se convierte en una espera cercana las 2 horas, que incluso puede prolongarse.

"Para mí eso ya representa una pérdida de dinero, entonces, el patrón quiere las cuentas y al final yo también tengo que sacar lo mío”, dijo.

Apuntó que aunque todavía no ha tenido que reajustar los precisos de su servicio, si la situación se agrava en los próximos días, no tendrá otra alternativa, “esperemos que esto no tarde mucho para poder encontrar una solución”.

Arturo Peralta, repartidor de comida para la plataforma Rappi, comentó que el tiempo de espera ya ha afectado sus ganancias con una reducción de 30 por ciento. “La empresa te exigen cierta rapidez y también se molestan a los usuarios”.

Ambos ciudadanos coinciden en que la medida puesta en marcha por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para combatir el huachicoleo ha generado inconvenientes, pero puede resultar provechosa a largo plazo.

"Sí lo apoyo, porque al final si queremos que bajen los combustibles tenemos que combatir todo desde raíz (…), va a ser por una semana o dos, pero al final nos va ayudar a todos como ciudadanos”, declaró el repartidor.