El análisis de la representación política y sus implicaciones entre países tanto de América Latina como de Europa, concretamente España guarda diversos escenarios. Se trata de cuestionar si existe una crisis en la representación política o una evolución, y exploramos sus implicaciones e impacto en el fortalecimiento tanto de los partidos como de las instituciones que sirven a la sociedad.

La aspiración es contribuir al convencimiento de la necesidad de crear vínculos programáticos entre los votantes y los partidos, tanto a la hora de conformar los gobiernos, como durante su ejercicio, con objeto de consolidar la democracia, comprendiendo el surgimiento de caudillismos, así como la naturaleza de los brotes dispersos de manifestación colérica de la sociedad, al no canalizarse adecuadamente sus inquietudes en gobiernos de partido responsable.

Pero también planteamos la necesidad que reconozcamos que la sociedad tiene representación política no sólo por las vías tradicionales y que esto también contribuye a consolidar nuestra  forma  de democracia.

Partamos de la advertencia en torno a que en la literatura comparada sobre América Latina hay escasez de estudios que analicen específicamente el vínculo a partir del cual los ciudadanos delegan la capacidad de formular decisiones políticas en sus gobernantes, estructurando así, mecanismos de representación.

La realidad prevaleciente, sin embargo, nos permite ver los distintos mecanismos de vinculación entre los votantes con los partidos, los problemas de legitimidad derivados de las deficiencias programáticas y el surgimiento directo de una serie de compromisos de los electores ahora directamente con los candidatos.

El análisis de la literatura plantea que se ha estudiado en varias dimensiones la representación política. Una tiene que ver con la forma como los votos se convierten en cargos públicos –con el respectivo encuadre de las instituciones responsables de ello y sus implicaciones-, otra con la medición de si los partidos cuentan con plataformas programáticas para consolidar gobiernos responsables y cercanos a sus representados. Esto nos habla de los partidos institucionalizados con diferencias programáticas, que derivará en el voto diferenciado a favor a partir de ellas.

No obstante, es indispensable considerar otros enfoques para describir y explicar diversos tipos de vinculación no programáticos.

Por ejemplo, la  implantación desde fines de los noventa del Proyecto de Élites Parlamentarias Latino-Americanas (de la Universidad de Salamanca), ha sido clave al contribuir a llenar este vacío en los estudios de representación política mediante la generación de bases de datos comparables acerca del posicionamiento programático de los dirigentes parlamentarios y políticos de cada país.

La literatura advierte que es necesario reconocer que los sistemas latinoamericanos –aunque aparentemente en vías de institucionalización– no poseen los niveles aceptables en la coyuntura más reciente.

En México, esa estructuración a partir del cambio político (del año 2000) ha dado en la elección presidencial más reciente (2018), un viraje a la estructura del modelo de democracia explicando por el politólogo, Arnaldo Córdova: un presidente fuerte a cargo del control político pero no de los indicadores.

Así lo muestra la crisis del cero crecimiento de la economía (hecha en México), en contraste con el dos por ciento del crecimiento económico en la unión americana; el sector en que más ha invertido el presidente es con el mecanismo de apoyo social directo, cuya presupuestación mucho hace existe pero que, al personalizarla le permite la construcción del futuro a través de entregas pecuniarias a mexicanos en edad de votar.

En lo político, es indispensable la organización de las oposiciones, dado que la calidad de la democracia, depende de la calidad de la oposición y qué decir de 2019, el año más cruento que se recuerde en el rubro de inseguridad, cuyo problema principal son los homicidios en espacios públicos.


Daniel Adame: politólogo, periodista, académico. Director Editorial: Escenario Político .
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