CIUDAD DE MÉXICO, 31 de julio de 2020.- En las expresiones del senador por Morena Napoleón Gómez Urrutia hay un excesivo cinismo, pues hay constancias y evidencias sobradas de que él es el inventor e impulsor  del outsourcing en la industria minera, señaló Javier Villarreal Gámez, subsecretario del Trabajo de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), luego de las acusaciones que lanzó el líder minero en el Senado.

En una carta publicada en redes sociales afirmó que Gómez Urrutia cobra comisiones importantes de hasta 12 mil pesos por empleado al año, a las empresas de outsourcing que laboran en las  minas, en las cuales el sindicato del legislador  tiene contratos y por medio de esos convenios define la práctica  contratos de protección.

En torno a la postura del senador de defender a los legisladores de Estados Unidos, dijo que no se ve bien que Gómez Urrutia celebre las aspiraciones, tanto de sindicatos como del gobierno de Estados Unidos para lograr lo que ellos quieren y recuperar empleos para su país, lo cual habla de su poco patriotismo.

El líder de la Federación de Trabajadores de Sonora destacó que es publica, incluso difundida por el propio Gómez Urrutia, su vinculación con dirigentes sindicales del vecino país del norte, como Richard Trumka, de la principal central obrera de Estados Unidos, la AFL-CIO.

Javier Villareal añadió que Gómez Urrutia tiene un gran resentimiento con el sindicalismo nacional, porque antes de huir a Vancouver, Canadá, en donde vivió 12 años acusado de desviar 55 millones de dólares, quiso ser presidente del Congreso del Trabajo (CT) y no recibió apoyo de organización alguna y trató de construir un a disque central internacional, pero también fue rechazado.

Así, el también secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Minero-Metalúrgica de la CTM, respondió a las falsas acusaciones del senador Napoleón Gómez Urrutia (Morena), ante la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, de que congresistas estadounidenses aseguran que en nuestro país prevalecen contratos laborales de protección para las empresas.