CIUDAD DE MÉXICO, 22 de julio de 2019.- Los ahorros por 128 mil millones de pesos derivados de exenciones fiscales a Pemex y la inversión del Gobierno Federal de 128 mil millones de pesos prevista durante los próximos tres años por la actual administración central representan “el alto grado de apoyo” que recibirá la paraestatal, sin embargo, la estrategia de rescate de la industria petrolera asume riesgos operativos en entornos difíciles; estima resultados a corto plazo con dudas de su sostenibilidad a largo plazo, refiere el reporte de Standard&Poor´s  sobre el Plan de Negocios Pemex.

La evaluación al reciente Plan de Negocios de Pemex por parte de la institución calificadora señala, que no existen variaciones en torno a lo que ha referido la actual administración de México en su política energética.

Sin embargo, Standard&Poor´s advirtió que Pemex regresa a modelos que incrementan su exposición a riesgos operativos y los vinculados a la industria petrolera, además de que la factibilidad de éxito del Plan de negocios se basa en una serie de supuestos “optimistas” que dejan poco margen de maniobra ante escenarios adversos.

En el área de exploración y refinación Pemex vuelve a un modelo “cuasi-monopólico”, y está inscrito en lo que la calificadora refiere como “el principal factor que ha impedido un avance sustancial en la industria petrolera de México” que reside en la falta de una continuidad de la política energética en México en las últimas décadas, pues que la dirección estrategia cambia en cada transición de Gobierno.

En particular la calificadora enfatiza en que las estimaciones en la exportación de crudo para la próxima década Pemex considera un precio de 55 dólares el barril, lo cual equivale a un supuesto muy sensible que está sujeto a factores externos externo como la desaceleración global, escenarios políticos impredecibles de las principales economías del mundo al igual que a regulaciones ambientales.

Standard&Poor´s ve con reservas la edificación de la refinaría de Dos Bocas en Tabasco y advierte que en el mundo no existen antecedentes de algún proyecto similar, que se haya construido en tan corto plazo como que pretende crear las administración de López Obrador.

“Pemex planea expandir su capacidad de refinación a través de la construcción de una nueva refinería con capacidad instalada de 340 mil barriles por día. El presupuesto para este proyecto es de alrededor de 160 millones de pesos, y la construcción concluiría en 2022. No tenemos conocimiento de algún otro proyecto en el mundo, de características similares, que se haya construido en un plazo tan corto.

“Si Pemex  implementa de manera exitosa su plan de producción, y la reducción de reservas no viene acompañada de inversiones importantes en desarrollo que permitan restablecer la base de hidrocarburos, Pemex  podría toparse con pared en el mediano plazo”, cita el reporte.