Un punto de vista penal
La lista de periodistas; el encono de la 4T
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tiene memoria corta. Hace cinco años condenó las intenciones de un dirigente empresarial de formar una lista de los apoyadores de la auto llamada Cuarta Transformación. Ahora ella integra su propia lista de los periodistas críticos a la 4T.
¿Qué pretende con la creación de esa lista la presidenta de la República? ¿Presionar, acallar, censurar a quienes señalan los abusos cometidos por los políticos de su partido? ¿Pretende sólo la existencia de periodistas dóciles que aplaudan todas las acciones de su administración y del morenismo en general?
En octubre de 2021, el empresario Claudio X. González hizo un llamado en las redes sociales para formar una lista de personas que apoyaban a la Cuarta Transformación, argumentando que debían rendir cuentas en el futuro.
De manera inmediata, Sheinbaum Pardo, quien en ese entonces era jefa de Gobierno de la Ciudad de México, reaccionó de forma tajante: "Esto es una posición fascista. Así lo catalogo. ¿Quién hace listas? El macartismo, el nazismo... ellos son los que hacían listas. ¿Para qué quiere hacer una lista? Entonces esto es la derecha. Nosotros lo que abrimos es el debate, pero no hacemos listas de absolutamente nadie".
La presidenta se tuvo que comer ahora sus palabras, porqué su gobierno sí hace listas, como lo demostró Luisa María Alcalde, la consejera jurídica de la Presidencia de la República, quien el miércoles pasado, durante el programa “Derecho de Réplica”, dio a conocer la lista de periodistas que, desde el punto de vista de Palacio Nacional, distorsionan supuestamente la realidad.En la lista de periodistas y medios dada a conocer por Luisa María se incluyen no sólo los nombres de comunicadores y empresas, sino sus correos electrónicos. Pareciera que la intención es la de atizar una campaña de linchamiento social, lo cual es sumamente peligroso en un país, como México que tiene los mayores índices de periodistas asesinados.
La derecha hace listas afirmó la presidenta, habría que subrayarle que la izquierda, como se cataloga ideológicamente su gobierno, también las confecciona, como quedó demostrado con el anuncio de Alcalde.
Con el show montado en Palacio Nacional, las críticas al Gobierno de la 4 T corresponden a un supuesto gran complot armado de manera organizada, que parte de información generada por periodistas líderes de opinión, que después encuentra eco en las redes sociales y es apoyado y agrandado incluso desde el exterior. Que mente tan febril la de Luisa María.
Para el gobierno de Claudia Sheinbaum, porqué obviamente la postura de Luisa María no es a título personal, toda la información y opinión generadas por los periodistas enlistados, a los que Alcalde se refirió despectivamente como “comentócratas” corresponden a intereses perjudiciales a la nación, como si la 4 T fuera la patria.
Desde mi punto de vista, el listado hecho público por Luisa María es otro golpe propinado a la prensa, que siguió al esquema de control sobre los medios electrónicos (radio y televisión), anunciado recientemente bajo el disfraz de defensa de las audiencias.
Es evidente que el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo tiene una estrategia de control para los periodistas y los medios de comunicación. Desea que la información periodística que se difunda en el país, no sea diferente a la generada diariamente de las mañaneras.
Así como lo hizo Andrés Manuel López Obrador, la doctora Sheinbaum pretende que los periodistas mexicanos sean domesticados por el poder público. Quisiera que en México sólo hubiera periodistas zalameros, al más puro estilo de muchos que asisten a sus conferencias diarias, como Lord Molécula y demás youtuberos acostumbrados a lanzar lisonjas a los pies de los gobernantes.
Hace cinco años, la ahora presidenta de la República, afirmó que es la derecha la que hace listas de enemigos políticos y periodistas. Así lo hicieron gobiernos dictatoriales, como los de Adolfo Hitler, Benito Mussolini, Rafael Videla y Augusto Pinochet, por citar a algunos sátrapas, pero se le debe recordar que también lo hicieron autócratas de izquierda, como Fidel Castro, José Stalin, Daniel Ortega y Hugo Chávez, por ejemplo.
Rápido se le olvidó a la presidenta que los opositores de izquierda en México también fueron enlistados por los gobiernos represores del PRI, como los encabezados por Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, por mencionar sólo a dos mandatarios.
Se le olvidó que el Batallón Olimpia y la Dirección Federal de Seguridad definieron una lista de los líderes de 1968 que debían ser encarcelados para descabezar al movimiento estudiantil, situación que en años anteriores había ocurrido igual con las movilizaciones de ferrocarrileros y médicos.
Y que después de la matanza de Tlatelolco, cuando algunos grupos de izquierda se radicalizaron, los presidentes Luis Echeverría y José López Portillo tenían listas bien definidas, no sólo de guerrilleros, sino de periodistas que, a juicio de sus gobiernos, representaban un peligro.
Todo esto es necesario recordarlo para preguntar: ¿Hasta dónde pretende llegar el gobierno de Claudia Sheinbaum con sus presiones sobre la prensa independiente?