Nadie reclama un impuesto no cobrado, pero sí una obra no concluida
El IMSS, en picada
El paciente del Instituto Mexicano del Seguro Social, que asistía por tercera vez a tratar que le realizaran una resonancia magnética de columna, escuchó atónito la confesión de la asistente médico: “Mire mejor ya ni venga, los equipos están parados, no reciben mantenimiento y sólo se realiza un estudio al día, si bien nos va”.
En dos ocasiones anteriores, había viajado desde el sur de la Ciudad de México hasta el Centro México Siglo XXI y siempre recibió la misma respuesta: “Venga en 15 días a ver si ya se abrió la agenda”, hasta que la señorita encargada de hacer las citas, le dijo la verdad: “No hay equipos suficientes ni presupuesto para atender la creciente demanda de derechohabientes”.
Ese mismo paciente, de la tercera edad, fue referenciado por su médico familiar para ser tratado por tres especialistas: endocrinólogo, dermatólogo y urólogo. Lleva cuatro meses, sin ser atendido, porqué no hay especialistas que lo puedan tratar, muchos de ellos están renunciando al IMSS, pues encuentran más lucrativo laborar en el sector privado.
Entre un gran número de pacientes prevalece descontento hacia el trato que reciben de la institución. Carencia de equipos para realizar estudios, falta de insumos de todo tipo (entre ellos los necesarios para efectuar operaciones quirúrgicas), desabasto de medicamentos y de equipo de curación, entre otros problemas.
Los pacientes no son escuchados cuando se quejan. Las autoridades del IMSS tienen oídos sordos y tuvieron que venir las movilizaciones de los trabajadores en varias ciudades del país, denunciando la falta de equipo, medicamentos e insumos, a la par de exigencias salariales, para que desde la misma presidencia de la República se trate de mover al enorme paquidermo que es el Instituto, que va en picada.
El PATÉTICO CASO DE LAS OPERACIONES
Otra paciente confesó que a pesar de requerir una operación de cadera por desgaste de la cabeza del fémur, le informaron directamente que el IMSS no se la puede hacer, porqué es “muy joven”, tiene “apenas” 62 años de edad y como el remplazo de cadera se desgasta con el tiempo, le tendrían que hacer otra intervención quirúrgica años después y el Instituto no tiene recursos para gastar en una operación doble similar.
Le indicaron que dentro de 10 años la operarán, cuando tenga 72 años, para que el IMSS no gaste en un posible doble remplazo. Así de cínica fue la explicación y, en tanto, la paciente sigue con el dolor, que tendrá que aguantar seguramente la siguiente década.
De acuerdo con los diagnósticos operativos presentados por la dirección general del IMSS, se solicitan un promedio de 4 mil 030 cirugías al día y se realizan 3 mil 679 diarias, por lo cual 351 cirugías programadas no se realizan diariamente y se reagendan, alimentando el diferimiento, jornada tras jornada.
FALTA DE MEDICAMENTOS, PROBLEMA PERMANENTE
El sistema de salud pública en México, particularmente el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el IMSS-Bienestar, enfrenta una situación crítica debido a reportes continuos de desabasto, lo que ha generado protestas de personal médico y movilizaciones a nivel nacional.
De acuerdo con reportes de colectivos de pacientes (como Cero Desabasto) y registros hospitalarios, los medicamentos con mayores problemas de desabasto de acuerdo a los tipos de padecimientos, son: Enfermedades crónicas y cardiovasculares: Amlodipino (hipertensión), Atorvastatina y Celecoxib; Diabetes: Insulina NPH y tratamientos avanzados como la Liraglutida; Neurología y Psiquiatría: Levetiracetam (epilepsia), otros padecimientos: Desmopresina y Ácido Risedrónico.
El personal de salud ha denunciado bajo el lema "No te enfermes, no hay material", que la falta de herramientas de trabajo los obliga en ocasiones a comprar insumos de su propio bolsillo para poder atender a los pacientes. Los principales rubros afectados son: Material quirúrgico y de curación: Gasas, suturas, jeringas y reactivos de laboratorio; Equipo y mantenimiento: Fallas en equipos de diagnóstico básico, retrasos prolongados en estudios clínicos (ultrasonidos, tomografías) y falta de mantenimiento en la infraestructura hospitalaria.
También existen deficiencias en servicios básicos dentro de las unidades, como falta de artículos de higiene en baños/vestidores y limitaciones en las dietas hospitalarias. Dicho de otra manera, los pacientes hospitalizados, apenas mal comen.
Ante el escozor que causaron en las autoridades las marchas de trabajadores del IMSS, no sólo repudiando a su líder sindical Rafael Olivos Hernández, por tratar de acordar con la parte patronal aumentos salariales exiguos, sino porqué denunciaron las anomalías prevalecientes, la presidenta Claudia Sheinbaum, pidió a Zoé Robledo, director de Instituto, un plan de acción inmediato para solucionar los problemas.
Reconoció públicamente el desabasto de medicamentos e insumos en el IMSS y calificó las protestas y los reclamos del personal sanitario como "demandas legítimas". Argumentó que las fallas se deben principalmente a incumplimientos de empresas proveedoras y a problemas en la logística de distribución interna de la institución.
El IMSS anunció una estrategia de supervisión directa que contempla visitas a 277 hospitales para revisar físicamente el surtimiento de recetas, el estado del equipo médico y las condiciones laborales del personal directamente en las unidades.
Ojalá y estas acciones no se queden sólo a nivel de discurso, como ha ocurrido en otras ocasiones. Los trabajadores del IMSS ya dieron una demostración de fuerza, al salir a marchar el miércoles pasado en una veintena de ciudades del país. Si no hay una adecuada respuesta de las autoridades del Instituto, no se descartan paros nacionales. Actualmente, el Instituto va de picada, pero aún es tiempo de detener su desplome.




