Hola Paisano
Coyoacán: en la mira de Brugada e inmobiliarias
Los terrenos en la alcaldía Coyoacán se convirtieron en feudos de empresas inmobiliarias y de grupos políticos ligados al partido Morena, que violan la normatividad de construcción y con ello afectan los intereses legítimos de los ciudadanos.
El problema se agudiza especialmente por la incapacidad de las autoridades de esa alcaldía y del gobierno central de la Ciudad de México, quienes permiten las acciones ilegales de los grupos de facto que imponen sus abusos en esa zona de la ciudad.
Uno de los proyectos más cuestionados es el llamado Skyline Coyoacán, debido al rechazo de habitantes del Multifamiliar Tlalpan y residentes de colonias aledañas como Ciudad Jardín, Atlántida y Educación, debido al fuerte impacto urbano y ambiental que generará en la zona de Calzada de Tlalpan y avenidas cercanas como Circunvalación.
El conflicto escaló significativamente tras el anuncio de los detalles técnicos de la obra y el inicio del proceso de consulta ciudadana avalado por la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México.
El desarrollo planea construir una mega obra en Calzada de Tlalpan 2169, predio donde anteriormente operaba una agencia automotriz del Grupo Alden y consiste en cuatro torres de 15 niveles de altura, con 430 departamentos, oficinas de coworking, 588 cajones de estacionamiento distribuidos en un área de construcción de más de 56 mil metros cuadrados.
Los comités vecinales y la organización Damnificados Unidos de la Ciudad de México argumentan que la infraestructura local es incapaz de soportar la obra. Denuncian que el complejo provocará la sobreexplotación del acuífero local, agravando la escasez crónica de agua y colapsando la red de drenaje.
Por otra parte, la incorporación de casi 600 vehículos adicionales colapsará los accesos y el tránsito en los cruces de Calzada de Tlalpan, Circunvalación y vialidades interiores.
Los vecinos recuerdan que esta zona sufrió graves daños estructurales durante el terremoto de 2017 (particularmente el Multifamiliar Tlalpan), por lo que temen que las excavaciones y el peso de las torres pongan en riesgo el suelo y sus viviendas.
Para frenar el proyecto, la comunidad se está organizando bajo las siguientes líneas de acción: Ruta Jurídica: Habitantes de las colonias afectadas están recabando firmas e identificaciones oficiales para promover un juicio de amparo colectivo y solicitar la suspensión provisional de los trabajos.
Resistencia Civil: Se están colocando lonas de rechazo unificadas en las fachadas de la zona. Bloqueos Viales: Se tiene contemplada la organización de asambleas informativas en el Multifamiliar y la ejecución de bloqueos viales intermitentes en la Calzada de Tlalpan como medida de presión hacia los juzgados de distrito y el Gobierno de la CDMX.
GOLPEADORES EN PARQUE SAN ANDRÉS
Ayer, durante todo el día, los medios de comunicación, especialmente la televisión, informaron sobre un bloqueo en avenida División del Norte, esquina Inglaterra, colonia Parque San Andrés, por parte de vecinos molestos por la construcción de dos torres habitacionales.
Los colonos de la zona bloquearon el paso de vehículos en el cruce mencionado, lo cual desató un fuerte congestionamiento vehicular, como es común en este tipo de conflictos.
Sin embargo, el momento de tensión fuerte se produjo cuando al lugar llegaron grupos de personas, algunas de ellas armadas con bates de beisbol para confrontar a quienes realizaban el bloqueo.
Eran habitantes de Iztapalapa, alcaldía controlada por Morena, evidentemente golpeadores. ¿Qué hacían en una alcaldía diferente? La respuesta es sencilla: amedrentar como lo hacen en todas las concentraciones para los que son acarreados por el partido oficial.
Los vecinos realizaron el bloqueo para exigir la clausura definitiva de un proyecto de vivienda popular del Instituto de Vivienda (Invi), ubicado en la calle de Inglaterra, número 70, que contempla la construcción de dos torres de ocho niveles, en donde se ubicarán 65 departamentos.
Sin embargo, vecinos del lugar informaron que en la zona únicamente se permite uso de suelo unifamiliar de solo dos niveles, con lo cual se violará la normatividad vigente para esa zona.
Cómo es de conocimiento público, este tipo de construcciones son promovidas por Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, incluso en áreas urbanas en donde no lo permite la reglamentación.
La construcción de este tipo de inmuebles está orientados a lograr el apoyo clientelar de los votantes de Morena, más que a satisfacer las necesidades de demandantes legítimos de casas habitación.
No en balde, los grupos violentos que amedrantaron a vecinos de la colonia Parque San Andrés son habitantes de Iztapalapa, enclave morenista y de Clara Brugada, en lo particular, debido su amplio manejo político durante el tiempo que se desempeñó como alcaldesa de esa demarcación.
El problema se agudizó ayer a partir de la caída de un árbol de 20 metros de altura sobre una escuela adyacente debido a trabajos de demolición, que se realizan en el lugar en donde se pretende construir los departamentos.
El árbol fue derribado a propósito, porqué estorbaba, aunque personal que realiza la demolición alegó que se cayó solo, versión que no fue creída por los vecinos, que se enojaron por la tala sin autorización.
La alcaldía de Coyoacán ordenó la suspensión de la obra, aunque grupos civiles afines al proyecto impidieron físicamente la colocación de los sellos del Instituto de Verificación Administrativa (Invea).
Habitantes de colonias como Ciudad Jardín, Educación y Atlántida han anunciado la unificación de acciones legales y la recolección de firmas para interponer amparos colectivos contra megaproyectos que consideran violatorios del entorno urbano y el suministro de servicios.
¿Desea Clara Brugada que surja la violencia generada por grupos de golpeadores que la apoyan a raja tabla, aunque se viole la ley? ¿Por otra parte, dejará que las inmobiliarias poderosas construyan en donde la reglamentación no lo permite?
Me atrevo a pensar que no, pero sólo los acontecimientos de los siguientes días serán la única demostración de que en la Ciudad de México sigue imperando la ley, (como señala la misma Brugada), por encima de los intereses políticos de Morena y los económicos de las poderosas inmobiliarias o que la ley es letra muerta en la capital del país. Ya veremos lo que sucede.