CIUDAD DE MÉXICO, 15 de enero de 2019.- Tras la Evaluación Estratégica del Avance Subnacional de la Política Nacional de Cambio Climático se advierte que en México la relación entre el sector transporte y la política de cambio climático es prácticamente inexistente.

En el orden federal, el Programa Sectorial de Comunicaciones y Transportes contempla como objetivos consolidar ciudades que faciliten la movilidad, pero ni el programa de transporte ni las acciones específicas consideran su incidencia en el fenómeno del cambio climático.

En el orden estatal, ninguna de las entidades federativas consideradas en la prueba tiene un programa de transporte publicado. En los municipios considerados no se identificó ningún instrumento relacionado con el transporte.

Dicha evaluación se basó en la revisión de 18 municipios de seis distintas entidades federativas de México, en la que se analizaron temas claves de mitigación respecto a la generación de energía eléctrica, transporte y gestión de residuos sólidos urbanos (RSU), mientras que en el tema de adaptación se analizó la capacidad de respuesta a la vulnerabilidad de los efectos del cambio climático.

Entre los principales retos identificados está incluir la transversalidad del cambio climático en la política de los diferentes sectores, toda vez que de las diferentes acciones de gobierno que se identificaron en la evaluación se considera que no están dirigidas a lograr una política sistemática y consistente, acorde con los compromisos adquiridos por México tanto en la Ley General de Cambio Climático, como en el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el marco de la presentación del segundo informe de evaluación de la política nacional de cambio climático ante la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático del Senado de la República, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático expuso los diversos avances, retos y recomendaciones que se identificaron en la Evaluación Estratégica del Avance Subnacional de la Política Nacional de Cambio Climático (PNCC), elaborada por la Coordinación de Evaluación.

Su finalidad revisar las políticas, programas y acciones públicas que se han adoptado, tanto en el orden federal como en los ámbitos estatal y municipal. También la revisión en qué medida la implementación de los diversos instrumentos y procesos están produciendo los resultados esperados.

En los mecanismos de planeación el sector de energía eléctrica carece de convergencia con la política de mitigación de los inventarios de emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero (GYCEI), toda vez que los documentos de planeación se refieren únicamente a la generación de energía eléctrica sin estimar adecuadamente la mitigación.

En los Programas de Calidad del Aire (ProAire) el documento señala una relación marginal o nula con la política de cambio climático, ya que las autoridades federales y estatales norman, fomentan, participan, implementan y dan seguimiento a los ProAire con perspectiva de calidad del aire, no como una acción de cambio climático.

La información sobre la generación de RSU en México no es confiable para una toma de decisiones eficaz y eficiente, toda vez que conforme a la información del Inegi, en el país se recogen en promedio 104 millones 349 mil 962 toneladas al día en las dos mil 458 alcaldías y municipios del país.

El Programa Nacional para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (PNPGIR) 2017-2018 indica que se generan en el país 102 millones 895 mil toneladas al día de residuos. Se estima que las entidades federativas tienen información distinta de la que proveen las instancias federales.

La Ley General de Cambio Climático en su artículo Tercero transitorio, fracción II, inciso b, menciona que para el año 2018, los municipios, en coordinación con las entidades federativas y demás instancias administrativas y financieras y con el apoyo técnico de la Secretaría de Desarrollo Social, desarrollarán y construirán la infraestructura para el manejo de residuos sólidos que no emitan metano a la atmósfera.

Sin embargo, esta acción ha sido llevada a cabo por los entes a que dicho artículo hace referencia. Igualmente, existe evidencia de que las líneas de acción del Programa Especial de Cambio Climático (PECC) 2014-2018, relacionadas con RSU, fueron canceladas y el apoyo presupuestario de la federación se destinó a la adquisición de equipo y vehículos para la recolección de residuos.

No aparecen acciones que lleven a disminuir, minimizar, reciclar, reutilizar o valorizar los residuos y, en general, no hay acciones vinculadas con la Política Nacional de Cambio Climático.

La Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático del Senado de la República considera necesario incorporar al Plan Nacional de Desarrollo las diversas recomendaciones que hizo la Coordinación de Evaluación, a fin de contribuir de manera eficaz y eficiente a la transición hacia una economía competitiva, sustentable, de bajas emisiones de carbono y resiliente a los efectos adversos asociados al cambio climático.

Especialmente, considerando que dicho plan actualmente está en proceso de elaboración y deberá ser enviado por el Presidente de la República a la Cámara de Diputados a más tardar el 28 de febrero de 2019, para su aprobación dentro de los dos meses siguientes.