CIUDAD DE MÉXICO, 19 de septiembre de 2019.- Para la oposición del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado de la República, es evidente que el “mecansogansismo” fue insuficiente para alcanzar ese crecimiento económico del 4 por ciento que se había comprometido.

Como parte del análisis del Primer Informe de Gobierno, los Grupos Parlamentarios del Senado de la República fijaron su postura respecto a la política económica que la actual administración ha implementado en sus primeros nueve meses.

A casi un año del actual gobierno federal, la senadora del PAN, Minerva Hernández Ramos, señaló que en este informe se ofrece que habrá más desarrollo, porque dicen que el crecimiento es solo crear riqueza, sin embargo, cuestionó cuál es esa magia de distribuir la riqueza que genera el 0.0 por ciento de crecimiento económico.

En nombre de la bancada de Acción Nacional, dijo que la fracción se mantiene escéptica ante la política de austeridad de este gobierno, pues basta echar una mirada al Presupuesto de Egresos propuesto para el siguiente año, para advertir que se trata de una simulación para dejar desprotegidos a los más vulnerables y ponerlos a merced de los programas clientelares y electoreros que se auspician desde el gobierno.

"¿Dónde están aplicándose los recursos producto de este austericidio?”, cuestionó Minerva Hernández sobre los programas que fueron eliminados como los de jornaleros agrícolas, empleo temporal, estancias infantiles, refugios para mujeres, comedores comunitarios, las reducciones presupuestales afectan grandemente al campo, a comunicaciones y transportes, a la protección del ambiente, a la atención de niñas, niños y adolescentes.

Al desmenuzar en tres partes la política económica del Primer Informe de Gobierno, la senadora del PRI, Vanessa Rubio Márquez, dijo que no hay experimento en algún país, sociedad o época en el mundo en donde no se requiera crecimiento económico antes de poder desarrollarse y tener prosperidad.

La ex subsecretaria de Hacienda en el pasado sexenio puntualizó en segundo término que si no hay crecimiento económico no hay empleo ni creación, pero también se pierden las dos cosas.

En tercer punto, la priista criticó que el gobierno federal aseguró que el país crecería al seis por ciento luego que al cuatro; “luego que no, que al dos ¿y saben cuánto estamos creciendo? Cero”.

En síntesis, fustigó que el Gobierno actual queda debiendo dos, cuatro o seis puntos porcentuales de crecimiento y con ellos todos los empleos que han dejado de crearse.

Luego se refirió a los invitados presentes, medios de comunicación o a quienes siguen la sesión ordinaria a través de redes sociales: “¿Y dónde está la oposición? Aquí está, señores, aquí está la oposición dando la cara, haciendo un análisis serio, retando porque no se han cumplido muchas de las propuestas que se prometieron, no hemos tenido los resultados en materia económica que se han prometido”.

Y lanzó cuestionamientos al aire: “¿No íbamos a crecer más que antes? ¿No que estaba bien fácil llegar a tasas del 2.6 por ciento como antes? ¿Dónde está el crecimiento económico prometido? Y de eso sí no nos vayan a echar la culpa, porque el crecimiento anterior y el anterior y el anterior era más”.

Por Morena, la senadora Imelda Castro Castro afirmó que, ante la tendencia en la desaceleración de la economía global, México ha mantenido la estabilidad macroeconómica y las reservas internacionales “mostraron un desempeño positivo en este año”.

Así, asentó, el flujo de la inversión extranjera, de enero a junio de 2019, fue de 18 mil millones de dólares. A pesar de este entorno internacional adverso, el tipo de cambio reflejó una apreciación y la inflación general pasó de 4.83 por ciento en diciembre del año pasado a 3.29 por ciento en la primera quincena de agosto.

En su oportunidad la senadora del PT, Cora Cecilia Pinedo Alonso, dijo que el resultado de la política neoliberal que se impuso en México mantuvo un bajo crecimiento económico y una inequitativa distribución de la riqueza, además provocó el aumento de la corrupción y la pobreza.

La petista precisó que ante los cambios inminentes en las formas de producción globales, el futuro será de los países que se conviertan en proveedores de energía, desarrollen agricultura de alto valor agregado y preparen a su población para incorporarse a una economía concentrada en la provisión de servicios. “Se trata de mejorar los servicios públicos en vez de desmantelarlos”, puntualizó.