Juego de ojos
Numerosas han sido las denuncias dentro y fuera de Morena, por la intervención del Cártel de Sinaloa en la elección para gobernador de ese año que, puso en el Palacio de Gobierno de esa entidad a Rubén Rocha Moya. Ni la oposición, ni la guerra cruenta desatada contra la sociedad y economía de los sinaloenses fueron capaces de dar un golpe al corazón mismo de esa elite política.
Han sido los Estados Unidos y la solicitud de un gran jurado en el distrito sur de Nueva York que han retomado la coyuntura crítica que atraviesa la política y el narcotráfico en Sinaloa, por ejemplo. Es un caso de enorme complejidad que, guarda algunos escenarios probables:
a) La protección institucional del sistema político y el gobierno de Morena a Rocha por el flujo de información privilegiada de que dispone y, evitar que la élite del poder estadounidense vaya más allá imputando a AMLO, por ejemplo.
b) Iniciar después de la licencia a sus cargos, proceso de desafuero a Rocha, el senador Inzunza y otros imputados para cumplir con todas las formalidades del procedimiento y hacer una entrega cautelosa y limpia de las autoridades de Sinaloa solicitadas con fines de extradición.
c). Declarar la desaparición de poderes en Sinaloa como una medida radical a fin de cerrar ese capítulo a la brevedad dados los intereses tan complejos en la coyuntura crítica de la relación entre Estados Unidos y México.
Las paradojas de la historia mexicana reciente, cuando el gobierno de Morena no sólo no cuestionó el rubro de la soberanía en el caso García Luna y sí cumplió con los procedimientos y pruebas, sino que celebró su caída y sentencia.
El día global de la libertad de prensa nos permite evocar a Tocqueville para defender la libertad de prensa y la libertad de expresión no por los bienes que generan, sino por los males que, gracias a su desempeño contribuyen a impedir.




