CIUDAD DE MÉXICO, 28 de enero de 2019.- El director General de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero, reconoció que el problema del robo de hidrocarburos o huachicoleo no se ha terminado con la estrategia implementada por el Gobierno federal, pero sí disminuyó en un 65 por ciento con respecto a 2018.

“Ustedes pueden ver cuánto se robaban de huachicol el año pasado y cuánto se están robando al día de hoy, para que puedan dimensionar el tema de la disminución de robo de huachicol, desde luego en este momento no estamos diciendo que estamos acabando con el huachicol, lo estamos disminuyendo en alrededor de un 65 por ciento con relación al año pasado”, sostuvo.

Durante su comparecencia ante diputados y senadores de la Tercera Comisión de la Permanente en la Cámara de Diputados, y frente a los cuestionamientos de los legisladores, el funcionario federal explicó que el promedio de barriles diarios que se robaban en 2018 era de 56 mil, mientras que ahora, a partir de la implementación de la estrategia federal, se ha disminuido a 20 mil 700 barriles diarios que se roban.

Asimismo, explicó que en el mes de noviembre de 2018 el robo de combustible subió a 81 mil barriles diarios, equivalentes a 1.3 veces el consumo de la Ciudad de México, o 1.2 veces el de Jalisco, o bien, el consumo de nueve estados pequeños de la República.

En tanto, que en los primeros 20 días de diciembre, es decir, el inicio de la administración de López Obrador, bajó a 76 mil, y desde el control o cierre de ductos a partir del 21 de diciembre hasta la fecha, se disminuyó a 20 mil 700 barriles diarios de combustible robado, de los cuales, aclaró, sólo cinco mil lo hacen cuando el ducto está en operación.

Mientras que los 15 mil 700 restantes lo extraen de ductos que se paran o cierran, lo que, dijo, es la explicación de porqué se están haciendo tomas descontroladas de manera continua, pues señalo que se una toma en función se aplican protocolos de seguridad que les impide extraer mayor cantidad de combustible.

“Una toma descontrolada es algo similar a lo que ocurrió en Tlahuelilpan, cuando el ducto se para, quienes se dedican a esto aprovechan para sustraer el combustible que está en el ducto, se para el ducto y queda lleno.

El 75 por ciento de lo que hoy se roban, son cuando el ducto sale, por eso tanta toma clandestina descontrolada, para obligarnos a parar porque ya en función, como aplicamos el protocolo, ya lo único que alcanzan a robarse son alrededor de cinco mil de los 80 mil que se robaban en diciembre”, enfatizó.