CIUDAD DE MÉXICO, 12 de julio de 2020.- A pesar de que el semáforo epidemiológico por la pandemia de Covid 19 en la Ciudad de México está en naranja, nos empeñamos en actuar como si fuera verde, lamentó la Arquidiócesis de México.

En su editorial dominical, la Iglesia católica cuestiona esa forma del mexicano de ver la realidad cambiante por la misma idiosincrasia.

"No dejamos de autosorprendernos por la realidad escurridiza y cambiante o por nuestra idiosincrasia festiva y pachanguera, por las vueltas que da la vida, como dice la canción. Siempre enfrentando la vida, siempre mostrando nuestra calidad más sublime y también mostrando el cobre, como solemos decir. Siempre adornando la tragedia, siempre cantando el amor o el desamor, siempre con las ganas de ganar y siempre con el resultado que pudo ser mejor.

Nuestra realidad no está en los discursos de halago o en las caras de diplomática sonrisa; más bien la realidad nos cala ante la violencia creciente o el desempleo permanente. Nuestra realidad no se basa en números de encuestas o calificativos ingeniosos. Nuestra realidad es que el semáforo epidemiológico está en naranja y nos empeñamos en actuar como si fuera verde", reflexionó en su editorial Desde la fe.

"Ya varios meses de situaciones inesperadas a causa de la pandemia que tardará en superarse. Ya muchos años de expectativas en temas educativos, sociales, económicos, políticos, y cuánto falta por alcanzar.

Ya tantos siglos de historia, cultura, mestizaje, catástrofes, guerras, independencias, reformas, revoluciones, y todo sigue marcando de algún modo nuestro día a día".

La Iglesia invitó con este texto a seguir orando pero más a poner empeño para que la oportunidad no se desinfle en un instante.

"Cuando asumamos nuestra realidad en pleno y no a retazos, se logrará un cambio real y permanente, y la pandemia nos está dando la oportunidad de mostrar la mejor versión de nosotros mismos, de crecer por convicción y no por decreto.

"Como Iglesia también tenemos el ánimo de volver pronto a las actividades ordinarias, pero no podemos regresar a ellas igual que antes", expresó.

Advirtió que es prioritario asumir las disciplinas sanitarias o certificaciones formales por encima de gustos y urgencias.

"Desde nuestra realidad podremos decir: “Así somos”; pero nuestra oportunidad nos está gritando: “¿A dónde quieres llegar?”

"En la Arquidiócesis de México hacemos votos para que todos: gobierno y ciudadanos, jerarquía y feligreses, jóvenes y ancianos, nos volquemos con honestidad a nuestra realidad y aprovechemos con valentía nuestras oportunidades", concluyó.

La editorial AQUÍ > Nuestra realidad, nuestras oportunidades