Llama Sheinbaum a celebrar herencia de pueblos originarios
MONTERREY, NL., 1 de noviembre de 2026.- El pan de muerto es uno de los alimentos más representativos del Día de Muertos en México.
Su aroma, textura y sabor forman parte de una tradición que reúne a las familias y honra la memoria de sus seres queridos.
Su historia está vinculada con la transformación de antiguas costumbres prehispánicas y las tradiciones introducidas durante la época colonial, que dieron origen a distintas expresiones culturales y gastronómicas.
Antes de la llegada de los españoles, algunos pueblos elaboraban figuras ceremoniales con ingredientes como amaranto y miel, utilizadas en rituales relacionados con sus creencias sobre la vida y la muerte.
Con el paso del tiempo, estas prácticas se transformaron y se combinaron con nuevas costumbres, hasta consolidar las celebraciones y los alimentos que actualmente forman parte de las ofrendas.
La nota en Quadratín Nuevo León




