¿Desaparición de Morena?
¿Quién defiende a Fátima?
La reina de belleza Fátima Bosch Fernández para nada ha agachado la cabeza, es
mujer preparada y sabe defenderse, convencida de que ganó de manera legítima el
concurso.
No le parece importarle que la hayan dejado sola en esta batalla, porque si en un
principio, cuando se presentó la diferencia con Nawat Itsaragrisil, director de Miss
Universo en Tailandia, hubo voces que simpatizaron con su actitud echada para
adelante, empoderada, en los días posteriores ya no la acompañaron en la oleada
mediática en su contra.
Ella no tiene para nada culpa de los enredos provocados por Nawat ni por Rodrigo
Goytortua, quien presume haber sido director ejecutivo de Miss Universo México.
Tampoco de las imputaciones que le hacen a su padre Bernardo Bosch, quien en su
oportunidad aclaró y demostró su inocencia.
Hasta ahora nadie ha probado que haya existido fraude o compra de la corona “Miss
Universo”. La información la han difundido medios convencionales y redes sociales,
sin investigar el fondo o corroborar los dichos, con la evidente finalidad de ganar
rating, sin importarles el bullying, el daño moral que le causan a la reina de belleza
mundial y mucho menos la presunción de inocencia.
Pareciera que hay mexicanos que son felices con dañar a otro mexicano, en este caso
mexicana, cuando tiene éxito. No soportan que sea ganadora y buscan desacreditar el
logro.
Fátima no ha bajado la guardia, da la cara y ya quiere dejar atrás este capítulo, para
concentrarse en las actividades que le corresponden como Miss Universo, ejercer su
reinado.
La tiene sin cuidado que organizaciones que dicen defender a mujeres se crucen de
brazos. Ningún activista ha seguido su caso y medios sin ética difunden imputaciones
no probadas.
Primero divulgaron la existencia de presunto fraude en el concurso, acusando al papá
de haber comprado el triunfo de su hija al darle, como funcionario de Pemex, contrato
de 745 millones de pesos a Raúl Rocha Cantú, dueño del certamen. Nadie ha podido
demostrarlo.
En ese río revuelto, Nawat, director de Miss Universo en Tailandia, se atrevió a
presentar denuncia penal por daño moral, porque según él, nunca le dijo “tonta” a la
belleza mexicana.
El colmo de la embestida fue Rodrigo Goytortua, quien trae problemas personales con
su exesposa Tatiana Gutiérrez. Su expareja lo exhibió de darle para su hijo una
pensión de mil 750 pesos mensuales. Rodrígo, quien dice haber sido ejecutivo de
Miss Universo México, intentó validar la versión de que el papá de Fátima benefició al
dueño del concurso.
“Lo que no mancha tizna” es el dicho popular y es lo que han intentado hacer con
Fátima Bosch Fernández.
No lo han conseguido porque el triunfo de Fátima fue legítimo, a la vista de todo el
mundo. Lo que sucede es que en este punto está la sombra política. Los detractores
no soportan que un personaje tenga éxito y a la vez sea simpatizante de la Cuarta
Transformación.
Fátima se ha preparado para ser reina y no va a renunciar como quisieran algunos.
Está decidida a seguir adelante. Dará vuelta a la página y se centrará en las tareas
que le tocan como Miss Universo.
Sabe que haga lo que haga, los “perros” no dejarán de ladrar. Es señal de que va por
el camino correcto para orgullo de los mexicanos y mexicanas que entienden y
aceptan lo que representa la tabasqueña.
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