CIUDAD DE MÉXICO, 24 de septiembre de 2020.- Ante 20 mil espectadores en el Puskas Arena de Budapest, Hungría y pese a dos goles anulados, Bayern de Múnich levantó la Supercopa de Europa, que enfrentó a los recientes monarcas de Champions League y Europa League.

A los once minutos, luego de recargón de David Alaba sobre Ivan Rackitic, el árbitro marcó penal y lo anotó Lucas Ocampos, raso y engañando al guardameta Manuel Neuer, para el 1-0 del club español.

Diez minutos después, parecía el empate, dado que luego de centro raso por derecha de Robert Lewandowski, Thomas Müller, casi en el área chica, conectó de parte interna y como venía, pero una barrida de Jules Koundé desvió a tiro de esquina.

Sin ser superior claramente, Bayern de Múnich seguía buscando el empate y al 33', con espectacular jugada, lo consiguió: Müller centró frontal de tres dedos, Lewandowski, de espalda a la portería, retrasó y Leon Goretzka, como venía el esférico, lo enredó de parte interna en las redes.

Ya en el segundo tiempo, el club alemán se notó más decidido y al minuto 51 anotó otro golazo: cuando Leroy Sane centró frontal de tres dedos, Lewandowski, en la raya del área chica, tocó de cabeza para Müller, quien le regresó raso para que marcará el gol, pero tras revisar el VAR, el árbitro lo anuló por fuera de lugar, dudoso; uffffff.

Al minuto 63 le anularon otro gol a Múnich, de Sane, por supuesta falta, previa, de Robert Lewandowski, por lo que el marcador seguía empatado, mientras un Sevilla replegado sólo contenía los ataques.

Sevilla, antes de terminar el segundo tiempo, al minuto 87, tuvo la gloria, cuando en contragolpe desde su área, Youssef En-Nesyri controló pase filtrado, entró al área y disparó de parte interna, pero en espectacular atajada, el portero Neuer desvió.

En el primer tiempo extra, al 104', Bayern dio golpe duro, de nocaut, cuando Alaba disparó de fuera del área, el cancerbero Bounou rechazó cortó, muy corto y Javi Martínez cabeceó entre los tres palos para el 2-1 final.