Detienen en el AICM a 2 por secuestro agravado y explotación sexual
CIUDAD DE MÉXICO, 26 de enero de 2026. Al menos cinco de las 11 personas asesinadas durante un ataque armado en un campo de fútbol en la comunidad de Loma de Flores, Salamanca, fueron identificadas como presuntos integrantes de una empresa de seguridad privada vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con las primeras indagatorias de fuentes federales, la masacre habría sido perpetrada por una célula del Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL) como parte de una cruenta disputa territorial que mantienen ambas organizaciones criminales en el estado de Guanajuato.
Las investigaciones señalan como responsable directo del ataque a Moisés “N”, quien presuntamente encabezó el brazo armado al servicio de la estructura criminal de “Los Marros”. Este grupo opera bajo las órdenes de Mario “N”, alias “El Negro”, “Camorro” o “Gallo”, identificado por las fuerzas federales como un objetivo prioritario y jefe de célula responsable de la distribución de droga, homicidios y extorsiones en el municipio de Irapuato.
Sobre Mario “N” pesa una orden de aprehensión vigente por homicidio calificado para ejecución de sentencia, además de ser señalado como uno de los principales generadores de violencia en el corredor industrial que abarca Irapuato, Salamanca y Celaya. Las autoridades federales lo vinculan formalmente con una amplia gama de delitos de alto impacto, que incluyen secuestro, desaparición forzada de personas y la venta de estupefacientes en la región.




