CIUDAD DE MÉXICO, 7 de enero de 2020. —Crisis ambientales, como los recientes incendios forestales en el Amazonas, Siberia, Alaska, California, México y Australia, son causadas por el cambio climático. Sin embargo, “lo que ocurre en las zonas de la costa este y sur de Australia, desgraciadamente, es una muerte anunciada”, aseveró Gerardo Ceballos González, del Instituto de Ecología de la UNAM.

En entrevista para Radio UNAM, señaló que la isla ha vivido un año de sequía extrema y las temperaturas diurnas más altas en los últimos 150 años. “Esto desde hace meses se veía venir, y el Primer Ministro no ha hecho las cosas que tenía que hacer. No es coincidencia, no es una cosa fortuita el que haya incendios en tantas partes del planeta”.

De acuerdo a un artículo de UNAM Global, según cifras del Servicio de Bomberos Rurales de Nueva Gales del Sur, alrededor de 136 incendios continúan activos en esa región, y 69 aún no han sido controlados; es decir, seis millones de hectáreas se han quemado en los seis estados del país.

Las autoridades reportaron 24 personas fallecidas y 480 millones de animales a causa de los incendios.

“Lo que tenemos es que, por primera vez en la historia de la humanidad, un fuego como éste, catastrófico, pueda acabar con una población, con las poblaciones completas de especies que estaban en peligro de extinción y pueda causar la extinción de especies completas. De ahí el tamaño y la magnitud”, destacó Ceballos González.

Enfatizó que “si te pones a pensar que estamos hablando de más de medio millón de animales, canguros, koalas, wallabies, etcétera, imagínate si ponemos aves, reptiles, anfibios, insectos, etcétera, el impacto que tiene esto va a tardar decenas o cientos de años en revertirlos. El problema es que el siguiente año, y el siguiente y el siguiente se pueden repetir estas condiciones y va a ser muy difícil que podamos reparar estos problemas”.

Finalmente, el investigador universitario expresó que deben tomarse con seriedad y responsabilidad los problemas ambientales.

“El cambio climático puede tener enormes repercusiones, con grandes sufrimientos a nivel de las personas y de la diversidad del planeta, y esto requiere de una visión global. Lo que está ocurriendo en Australia es una llamada de atención a México para que estemos ya desde ahorita preparándonos para poder enfrentar un problema de esta naturaleza”.