MÉXICO, DF, 21 de octubre de 2014.- La situación de inseguridad que se vive en el estado de Guerrero demostró la debilidad de la federación y el rezago de las autoridades dedicadas a la investigación de hechos delictivos.

Para Edna Jaime, directora General de la Organización México Evalúa, las procuradurías en el país no se encuentran a la altura de una situación como la desaparición de 43 estudiantes normalistas, debido a que están limitadas en muchas de sus funciones.

Además, que la salida del gobernador guerrerense, Ángel Aguirre, no tendrá el sentido de transformación que necesita la entidad, sino de una estrategia para reconstruir el tejido social.

“Creo que todas nuestras instituciones de impartición de justicia están completamente rebasadas y esto ha sido por años, esto se representa con la violencia en este país, el rezago se hace muy evidente y el resultado es la violencia extrema.

“El que se vaya (Ángel Aguirre) no va a resolver el problema, me parece que ha sido un gobernador omiso en muchos sentidos, pero el que se vaya por sí solo no resuelve el problema, no es el problema de una persona o un paquete, es un problema de rezago enorme, de una debilidad del estado enorme, de un rezago social enorme, porque es tan compleja la situación que la salida del gobernador no resuelve nada, lo importante es saber cómo será el proyecto para la reconstrucción del Estado”, dijo Jaime a Quadratín México.

Otra turbulencia que presentan las autoridades, según la titular de México Evalúa, es que no se cuenta con las herramientas necesarias para investigar casos delicados, además de que no se sabe indagar de manera eficiente.

“Nuestras procuradurías no saben investigar, no tienen los argumentos para esclarecer casos, sería muy bueno que este caso en particular (Iguala) que la PGR pudiera dar los resultados, porque debe ser el Estado mexicano quien debe de demostrar todo su peso, porque si en Ayotzinapa pasa, no veo un futuro claro para México, porque su experiencia está en juego”, dijo.

Además, resaltó que la cooperación entre procuradurías y la federación ha sido casi inexistente en la resolución de hechos delictivos, lo que entorpece la resolución de casos como el de los normalistas.

“La cooperación no se da, no nos hagamos tontos, la cooperación es muy difícil, tenemos al Consejo de Seguridad Pública para promover esa colaboración, tenemos un mal arreglo federal y los mecanismos informales que ha puesto la Secretaría de Gobernación en las cinco regiones, no son mecanismos de cooperación.

“El gran problema de seguridad es ese, que no están bien decantadas las responsabilidades, de que no hay cooperación y que hay una gran debilidad de la federación”, subrayó.