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CIUDAD DE MÉXICO, 11 de mayo de 2026.- La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha puesto en marcha una estrategia de fortalecimiento integral para responder al crecimiento acelerado de la Península de Yucatán, una región donde la expansión turística, inmobiliaria y urbana ha comenzado a presionar la infraestructura eléctrica. El plan busca garantizar la transmisión, capacidad operativa y estabilidad del suministro en el sureste mexicano ante un aumento sostenido en la demanda energética.
Actualmente, la empresa pública desarrolla siete proyectos estratégicos en Cancún, la Riviera Maya y Mérida, los cuales representan una inversión superior a los 11 mil 200 millones de pesos. Estas obras contemplan la incorporación de mil 650 MVA de capacidad de transformación, más de mil MVAr de compensación reactiva y 455 kilómetros-circuito de líneas de transmisión, elementos técnicos clave para reforzar la confiabilidad del sistema eléctrico regional, refiere un comunicado.
Especialistas del sector señalan que el desafío actual ya no se limita únicamente a generar energía; el reto ahora se concentra en asegurar que existan redes de transmisión suficientes y estabilidad de voltaje para acompañar el dinamismo económico sin comprometer la operatividad. Esta necesidad se ha vuelto urgente debido a la tendencia ascendente en el consumo, impulsada tanto por nuevos desarrollos hoteleros y comerciales como por las temperaturas cada vez más elevadas en la zona.
La magnitud de esta planeación energética es tal que las nuevas obras permitirán atender consumos adicionales equivalentes, de manera referencial, a más de cuatro millones de viviendas o hasta 10 parques industriales. Esto resulta vital para los destinos turísticos y corredores logísticos que dependen de un suministro estable para atraer inversiones y mantener su competitividad regional.
Históricamente, la discusión energética se centró en la generación de electricidad; sin embargo, el comportamiento reciente del mercado ha evidenciado que la transmisión y la distribución son factores determinantes para evitar saturaciones. Con estas inversiones, la infraestructura eléctrica se consolida como el motor estratégico para el desarrollo económico sostenible de la Península de Yucatán y el sureste del país.




