La burla de no mentir, no robar, no traicionar
El líder de la bancada del Partido del Trabajo en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval soltó una frase que todos los morenos no querían escuchar: Morena tiene la postura de que se siente sobrada.
Que se sienten hechos a mano porque enfrente no existe, para ellos una oposición que pueda hacer el contrapeso, por eso piensan que pueden ganar solos en el 2027.
El reclamo es porque el partido oficial que dirige Ariadna Montiel y Citlali Hernández ha designado a su entero interés personal las candidaturas de coordinadores de la soberanía.
Han menospreciado al PT y por eso el líder moral de ese partido de trabajadores, el senador Alberto Anaya comenzó a levantar la voz, Morena no los ha tomado en cuenta en estas decisiones como en muchas otras más.
Morena sabe que no puede minimizar más al PT ni al Partido Verde que son sus aliados, porque sin ellos, o sin el puro PT no le alcanzarán los votos para aprobar las reformas que todavía pueda mandar la señora Presidenta Claudia Sheinbaum.
No es la primera vez que el PT se levante en armas, fueron ellos y en conjunto con el Partido Verde de Manuel Velasco los que frenaron la reforma que quería Palacio Nacional aprobar la revocación de Mandato de la Presidenta en el 2027.
La frenaron y la mandaron hasta el 2028, pues el argumento es que Morena quería hacer campaña con la Presidenta en las elecciones del 2027. Naturalmente que la figura Presidencial en las elecciones intermedias, haciendo campaña, simplemente levantaría los votos a favor de su partido Morena en un claro desaire a sus aliados y un aplastante contra la oposición.
Reginaldo Sandoval no se aguantó en lo mínimo nada contra Morena, les dijo qué, si no hay acuerdos de entendimiento y trato en las designaciones, ellos, el PT pueden ir solos en algunos estados o incluso hasta en los 17 estados que jugarán las gubernaturas.
Y que el acuerdo que tienen es que donde no haya coincidencia, donde no haya claridad, donde no estén conformes, vendrá una encuesta espejo, estamos esperando que eso se dé, si no se da, entonces significa que se violó la ruta del proceso, dijo.
La inconformidad está en la decisión de Michoacán, Zacatecas y Quintana Roo. Además, agregó que esperan Chihuahua que saldrá en los próximos días.
Naturalmente que Reginaldo está más que consciente que se puede fracturar esta alianza y por eso adelantó que dependerá de Morena.
Como dato, anote que en la Cámara de Diputados el PT mantiene una bancada de 50 curules que aporta para que Morena y el Verde sumen 364 votos. Si se los quita, perdería la mayoría calificada que es de 334, es decir se quedaría con 314 y eso si representaría un severo problema para Ricardo Monreal, pero más para la señora Presidenta.
Pasaría lo mismo en el Senado de la República que preside el morenista, Higinio Martínez, el PT tiene 6 senadores que aporta para que Morena y el Verde alcancen 87 votos, pero si se los quita perderían la mayoría calificada que es el número de 86 escaños, es decir se quedarían en 81 senadores.
El líder del Senado, Ignacio Mier es un personaje, al igual que Ricardo Monreal con mucha vagancia política y ayer soltó que esa inconformidad es parte de la disputa política. Sabe negociar, pero aquí, el tema es de Palacio y difícilmente les dejan margen en el Congreso para convencerles.
Bueno, ayer llegó el tema del ascenso y descenso del futbol mexicano, al Senado de la República, lo llevó el senador por Jalisco, de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda.
Estuvo nutrido de exjugadores, cronistas deportivos, y todos los grupos parlamentarios.
Si bien el presidente de la Mesa Directiva, Higinio Martínez se pronunció porque regreses ese mecanismo de ascenso y descenso, para mejorar la competencia y sobre todo el ánimo de los jugadores y de millones de mexicanos.
Higinio destacó que ojalá los dueños de los equipos atiendan el llamado de la invitación que les hizo el líder del Senado, Ignacio Mier para que vayan a platicar con los legisladores y expongan sus argumentos.
Desde luego que se ve difícil que quieran asistir los propietarios de los equipos, sobren todo porque de antemano saben que antes que futbol, es un negocio, vaya nada les importa los millones de aficionados, obviamente con esa base como buenos empresarios la política, sin duda y sin temor a equivocarme, les vale… poco. Pero si van, será ganancia.