Aquí en el Congreso
El voto y su futuro
Desde muy antiguo se sabe que en México el voto o sufragio, es una
obligación democrática, la cual se encuentra regida por los lineamientos
de la Constitución Política y es útil para todos los gobernados a efecto
de finiquitar aquellas reprobables o censurables formas de gobernar.
Lo excelso contenido en el espíritu del Constituyente del 17 lo es el que
ese rompimiento con las malas formas de gobierno se dé de manera
democrática y civilizada, para evitar derramamiento de sangre como el
acontecido en la era revolucionaria, la cual derrocó a aquél gobernante
que pisoteaba las leyes e imponía su voluntad.
La confronta de ideologías que darán origen al voto en futuras
elecciones, en esta ocasión será particularmente difícil, quizá, hasta
imposible de medir, ya que por la forma de pensar y actuar de Andrés
Manuel López Obrador y su Cuarta Transformación de la Nación,
pretenderán imponer a nuevos gobernantes que resultan afines para dar
continuidad al sistema de corrupción y protección a la narcopolítica; lo
que hará más complicado el periodo electoral.
Si lo expuesto en líneas a retro lo enlazamos con lo que México requiere
para evitar la imposición de más justicia selectiva, ese voto tendrá que
tender a la ruptura de esa mala forma de pensar, actuar y gobernar, ya
que en todos los confines de la Patria, se escucha el clamor por una
verdadera justicia alejada de la corrupción y la narcopolítica.
Si a todo ello la abogacía pensante le añade que se tiene que encontrar
una verdadera separación de Poderes, la absoluta transparencia en el
manejo de los fondos públicos, seguridad para todos los gobernados,
salud, educación, honestidad, legalidad, justicia, eficiencia, entonces,
nos acercamos a una confronta muy peligrosa que debe de resolverse
en las urnas y de manera muy delicada.
Los creyentes de Andrés Manuel López Obrador pretenden que se
mantenga la corrupción, la insalubridad, la narco-delincuencia política y,
sí mezclamos ello con malos o pésimos fiscales, la situación política para
ellos despliegan la derrota. Del INE no conviene hablar para no empeorar
la situación.
De lo expuesto a la abogacía independiente de la República, le nace
preguntarle a la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo ¿es su firme deseo seguir
dando continuidad a pésimas formas de gobernanza para seguir
defendiendo a la narcopolítica? o, ¿respetar el voto del que desea un
México diferente?
Es cuánto.