CIUDAD DE MÉXICO, 24 de noviembre de 2021.- La Auditoria Superior de la Federación (ASF) y el Gobierno federal investigan un contrato firmado en septiembre del 2011 por la entonces gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, para construir el Hospital de Ticul, obra que fue cancelada por el incumplimiento de la entrega de la obra por parte de la constructora y cuyo costo elevado –cinco mil millones de pesos– fue evidenciado recientemente por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien calificó el mismo como “manchado de influyentismo y de corrupción”.

De acuerdo con el expediente de una las llamadas “megaobras” del gobierno de Ivonne Ortega, algunas de las cuales aún se están pagando por el actual y los próximos gobiernos de Yucatán, el 12 de septiembre de 2011 se firmó el contrato por cinco mil millones de pesos, con la empresa Infraestructura Hospitalaria de la Península, filial de Grupo Marhnos, que incluye construcción, operación y mantenimiento de ese hospital.

De acuerdo con el contrato, la empresa debía entregar el edificio totalmente equipado en marzo de 2014, pero no cumplió ese plazo. Ante ello, el gobierno de Rolando Zapata Bello canceló el mismo en agosto del 2016 por el incumplimiento del contrato y su alto costo.

El pasado 25 de octubre del 2021, es decir cinco años después de esa decisión, la ex gobernadora y hoy diputada federal por Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega Pacheco anunció que demandaría a Rolando Zapata Bello por cancelar dicho contrato.

El pasado 28 de octubre, el presidente López Obrador, en conferencia mañanera en Mérida, dijo que “está por resolverse el hospital que dejaron abandonado en Ticul, porque son de esos contratos manchados de influyentismo y de corrupción, pero ya está por llegarse a un acuerdo con la empresa, ya se firmó el convenio la semana pasada y ahora ese hospital lo va a terminar de construir el Seguro Social, y será al mismo tiempo una escuela, un hospital-escuela”.

“Nos topamos con la prepotencia de los dueños, pero ya se solucionó. Es un hospital que pudo construirse en 500 millones, no tenía por qué pagar cinco mil millones”, indicó el mandatario federal, acompañado del gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal.

El actual gobierno de Yucatán logró días antes, el 21 de octubre de este 2021, un acuerdo con la empresa Marhnos para que desistiera de la demanda contra el Gobierno del Estado, evitando pagar los 740 millones de pesos de indemnización por haber rescindido el contrato y se recuperó este hospital, obra que quedó inconclusa desde hace más de 10 años y que su próxima reactivación permitirá ofrecer una mejor atención a la población del sur del estado.

A pesar de ello y de la denuncia realizada por López Obrador por el contrato millonaria firmado hace más de una década por cinco mil millones de pesos, la ex gobernadora y ahora diputada federal, Ivonne Ortega, presentó el pasado 3 de noviembre una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra el también ex gobernador Rolando Zapata Bello y quienes resulten implicados en la interrupción del contrato para construir el Hospital de Ticul.

El diputado federal del PVEM Mario Peraza Ramírez destacó la importancia del anuncio del Presidente para reactivar las obras de dicho hospital y echar por tierra el contrato por cinco mil millones de pesos de la ex gobernadora, así como el convenio con la constructora por parte del gobierno de Mauricio Vila, que evitó el pago de 740 millones de pesos.

“Hay que señalar que las omisiones en la construcción de esta obra son de origen y son responsabilidad de la administración que entonces era encabezada por la hoy diputada Ivonne Ortega Pacheco, por lo que es fundamental se agoten todas las instancias jurídicas para que los responsables sean sancionados”, indicó en un mensaje en redes sociales.

Calificó de “contrato oscuro y perverso” el firmado por la entonces mandataria yucateca y dijo que existe “cinismo” por parte de la hoy diputada federal, quien ante el anuncio de la reactivación de la obra, “se atrevió a decir que el tiempo le dio la razón”.

“Lo que quedó en evidencia fue en contrato oscuro y corrupto con la empresa Marhnos”, agregó el legislador federal, quien recordó que López Obrador afirmó que la obra tendrá un costo de 500 millones y no los cinco millones que había pactado Ortega Pacheco, lo cual endeudaba al estado de 25 años.

“Nadie duda que un porcentaje de esos cicno mil millones terminaría en sus bolsillos, por eso seguramente le molestó tanto que se cancelara la obra. Se le cayó el negocio, así de sencillo”, apuntó.

El diputado federal del PVEM dijo que otras de esas “megaobras” de Ivonne Ortega fue la construcción del Museo Mundo Maya, “un proyecto al vapor”, cuyo costo oficial publicado era de 790 millones de pesos, pero el costo real firmado por la hoy ex gobernadora fue de más de cinco mil 500 millones de pesos pagaderos a 25 años.

“Si desde que término su gobierno, cada año, el gobierno de Yucatán paga de nuestros impuestos 220 millones. Es decir, ya se pagaron nueve años y faltan 16 años. ¿Cuánto le toca a Ivonne Ortega de esos 220 millones año con año?”, cuestionó.

Mario Peraza expuso que “sin duda con el Hospital de Ticul quería hacer lo mismo”, sumado a otras como el Palacio de Civilización Maya, que se quedó como una obra negra, inútil, que sigue siendo revisada por la ASF, lo mismo que otros proyectos de su administración.

Y calificó de “cortina de humo” la denuncia que presentó la ex gobernadora ante la FGR, pues busca “lavarse la cara” de los actos de corrupción evidenciados por el gobierno federal y de Yucatán.