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CIUDAD DE MÉXICO, 7 de noviembre de 2026.- Hay historias que necesitan tiempo para convertirse en canciones y canciones que, una vez compartidas, dejan de pertenecer únicamente a quien las escribió.
Para Celeste Sanazi, ese momento ha llegado con “El Que Quiera Celeste...”, un álbum que reúne emociones intensas, experiencias personales y una diversidad de sonidos con los que la artista construye un universo propio, donde el desamor también puede tener ritmo, humor y una nueva perspectiva.
Ya disponible para el público, el disco reúne 12 canciones y representa mucho más que la culminación de un proceso creativo. Es una fotografía emocional de una etapa de su vida, una colección de historias atravesadas por el enojo, el hartazgo, la vulnerabilidad y la esperanza, que ahora encuentran nuevas interpretaciones en quienes las escuchan.

Para Celeste, compartir estas canciones significa abrir un espacio de encuentro. La música, explica, permite conectar incluso con personas con las que quizá no se coincidiría en otros aspectos de la vida, pero con quienes es posible compartir una emoción, una historia o un instante a través de una canción.
“Cada canción de este álbum tiene mucha verdad, mucha incomodidad, muchas historias que se fueron convirtiendo en canción por la necesidad de contarlas de otra manera”, expresa la artista sobre un proyecto que ahora deja de ser exclusivamente suyo para adquirir nuevos significados en manos de su audiencia.

El nombre El Que Quiera Celeste... encierra una declaración artística que va más allá de su sonoridad. Para Celeste Sanazi, se trata de una frase presente en su vida desde la infancia, cuya historia encuentra una conexión especial con su manera de entender el arte.

La artista retoma la interpretación que vincula la expresión con la dificultad histórica de obtener el pigmento celeste a partir del lapislázuli, una piedra semipreciosa que durante siglos fue muy apreciada en la pintura. Desde esa perspectiva, el título funciona como una metáfora del esfuerzo que implica perseguir una idea, profundizar en su significado y construir algo con una identidad genuina.
En tiempos dominados por la inmediatez y el impacto fugaz, Celeste apuesta por el trabajo creativo que exige búsqueda, paciencia y profundidad.
En un mundo que nos educa en lo rápido y lo efectista, tomarse el trabajo de crear y de buscar exactamente lo que uno busca también es una forma de arte”, señala.
Esa filosofía atraviesa el álbum, tanto en su diversidad musical como en la honestidad de sus letras, que no intentan esconder las contradicciones ni suavizar las emociones incómodas.
Aunque Celeste Sanazi reconoce que suele compartir abiertamente distintas facetas de su personalidad, El Que Quiera Celeste... permite conocer con mayor intensidad una de ellas: la mujer que se cansa, se enoja, cuestiona sus experiencias y decide expresar aquello que ya no está dispuesta a callar.
El despecho y el hartazgo ocupan un lugar importante en el disco, pero no son las únicas emociones que lo definen. También aparecen la determinación, el optimismo y la voluntad de perseguir los propios sueños.
Esa combinación evita que el álbum se convierta únicamente en una colección de canciones sobre el desamor. En su lugar, propone una mirada más amplia sobre las relaciones humanas y las decisiones que tomamos, incluso cuando no siempre sabemos cómo hacerlo mejor.
“Estamos todos bastante rotos y nos queda prestar más atención”, reflexiona la artista. Desde su perspectiva, incorporar humor y conciencia a las experiencias difíciles permite aprender de ellas y observar con mayor cuidado las elecciones personales.
El tiempo también ha modificado la relación de Celeste con estas composiciones. Las canciones fueron escritas aproximadamente un año antes del lanzamiento y, aunque hoy se encuentra en un momento personal diferente, reconoce que siguen representando una verdad de aquella etapa.
Lejos de sentir que el paso del tiempo las ha dejado atrás, encuentra en esa permanencia una señal positiva: las canciones conservan su fuerza y continúan despertando su entusiasmo incluso después de haber atravesado la composición y la producción.
En el terreno musical, El Que Quiera Celeste... destaca por la convivencia de géneros y tradiciones que enriquecen la propuesta de la artista. Salsa, cumbia, bolero, tango y murga forman parte de un recorrido sonoro que busca conectar la reflexión con el movimiento y la expresión colectiva.
La diversidad no responde únicamente a una inquietud experimental. También surge del deseo de encontrar una identidad para sus presentaciones en vivo, en las que Celeste busca equilibrar dos dimensiones que considera fundamentales: el arte que invita a pensar y la capacidad de la música para hacer bailar y conectar con el presente.
Así, el álbum propone una experiencia que puede transitar entre la introspección y la celebración, entre una letra que remueve emociones y un ritmo que invita a dejarse llevar.
El álbum reúne los sencillos que Celeste fue presentando en el camino hacia el disco, “Me Quedo Aquí”, “Cúlpame”, “Suavecito”, “Sabor a Ti”, “De Manual”, “Puro Teatro” y “Mi Plan”, junto a “Rey de la Soledad”, el sencillo que anticipó el lanzamiento, y cuatro canciones inéditas: “Suena Cabrón”, “Arrabalera”, “Ojalá” y “Carta Abierta”.
Dentro de este universo, “Mi Plan” ocupa un lugar especial para la cantante, quien la identifica como la canción que mejor representa a la Celeste de hoy. El tema, explica, expresa sus valores y la manera en que desea alcanzar sus objetivos.
En el extremo más vulnerable aparece “Carta Abierta”, una de las canciones que se estrenaron junto con el álbum completo. Construida únicamente con piano y voz, la pieza expone una faceta íntima de la artista y se convierte en uno de los momentos más personales del proyecto.
La sencillez de su instrumentación refuerza la cercanía emocional de la interpretación y deja espacio para que la voz y la historia ocupen el centro de la experiencia.
La creación de El Que Quiera Celeste... fue para Celeste una oportunidad de encontrar un lenguaje propio y comprender mejor su manera de trabajar.
Entre los aprendizajes más importantes, destaca la necesidad de encontrar un equilibrio entre la perseverancia y la capacidad de comunicarse con los demás. Insistir en una idea y defender una visión artística son aspectos fundamentales, pero también lo es saber transmitirlos para que un proyecto avance de manera colectiva.
Ese proceso le permitió consolidar un estilo personal y, sobre todo, disfrutar de la construcción del álbum. Hoy, al mirar hacia atrás, lo reconoce como una experiencia que fortaleció su confianza y le permitió definir con mayor claridad lo que quiere expresar como artista.
Por eso, cuando describe el lugar que ocupa este lanzamiento dentro de su trayectoria, no lo considera un punto final, sino un nuevo comienzo: una etapa más sólida, segura y consciente de su identidad.
El lanzamiento llega acompañado de un showcase de presentación del álbum en la Ciudad de México. La artista espera que sea el inicio de más presentaciones y encuentros con su público: su deseo es que la gente salga de sus shows con ganas de celebrar, pero también con preguntas, emociones e ideas que permanezcan después de que termine la música.
La invitación de Celeste Sanazi es clara: escuchar El Que Quiera Celeste... como una experiencia completa, permitiendo que cada canción encuentre su propio lugar en la historia de quien la escucha.
La identificación emocional es uno de los objetivos centrales del proyecto, pero también lo es despertar la curiosidad por su propuesta en vivo, donde los distintos géneros y las historias del álbum pueden adquirir una nueva dimensión.
Con el álbum disponible, Celeste Sanazi ya piensa en lo que viene: una etapa que conservará la variedad de ritmos, pero con letras más luminosas, cercanas a los valores de “Mi Plan”. Si El Que Quiera Celeste... retrata a una mujer rota y enojada, el material que prepara contará lo que pasa después: cuando la protagonista toma conciencia de lo vivido y comienza a buscar la paz.
En este lanzamiento conviven la mujer que reconoce sus heridas, la artista que experimenta con sonidos diversos y la persona que continúa persiguiendo sus sueños. Esa combinación convierte al disco en un retrato de transición, en el que la vulnerabilidad no excluye la determinación y el desamor no cancela la posibilidad de encontrar algo mejor.
Al recordar a la Celeste que comenzó a trabajar en estas canciones, su mensaje resume el espíritu de esta nueva etapa: “Se pone cada vez mejor. Seguí, que ya está pasando lo que soñaste”.




